Las fuertes internas sacuden la casa de Gran Hermano, Telefe, a pocas semanas del final, una nueva sanción.
Gran Hermano Generación Dorada atraviesa horas de máxima tensión dentro de la casa de Telefe. A medida que se acerca la definición del reality, los enfrentamientos entre los participantes se volvieron cada vez más frecuentes y una nueva sanción del Big terminó provocando enojo entre los jugadores.
El conflicto comenzó a partir de la prueba semanal, una actividad colectiva que requiere del compromiso de todos los integrantes de la casa. Tres participantes decidieron no continuar con los ensayos y su ausencia tuvo consecuencias para todo el grupo: Nazareno, Charlotte y Tamara.
La voz de GH explicó primero la importancia de la prueba y advirtió sobre las consecuencias de no cumplir con las reglas: "En breve tendrá lugar la definición de la prueba semanal. Como ustedes saben se trata de una actividad colectiva en la que debe participar toda la casa con compromiso y responsabilidad, ya que lo que está en juego es la comida de todos". Luego, identificó directamente a quienes habían decidido apartarse de los ensayos: "Sin embargo, tres personas decidieron bajarse de los ensayos y renunciar a la prueba. Me refiero a Nazareno, Charlotte y Tamara".
El Big recordó que los jugadores ya estaban jugando con una parte reducida del dinero disponible y anunció una nueva reducción: "Deben comprender que toda acción tiene consecuencias. Debido a estas ausencias, he tomado una decisión. Están jugando por el 50% del presupuesto, ya que no acataron las reglas de los congelados el viernes pasado, y ahora les aplicaré una nueva sanción".
La situación empeoró cuando detalló el nuevo porcentaje: "Vuelvo a reducirles el presupuesto para la compra de mañana. Si ganan, tendrán el 25%, y si la pierden, el 12,5%". La reacción dentro de la casa fue inmediata, algunos participantes descargaron su bronca contra quienes no habían participado de la prueba. Sol Abraham lanzó con ironía: "¡Bien Tamara, bien Chalotte!", mientras se levantaba para cumplir con el desafío. Por su parte, Danelik intentó obtener una explicación y preguntó: "¿Por qué razón no quisieron hacer la coreo?". Sin embargo, el ruido y los reclamos hicieron imposible que los señalados pudieran responder con claridad.
Finalmente, la sanción terminó siendo todavía más dura, los participantes de Gran Hermano Generación Dorada no lograron superar la prueba semanal y, como consecuencia, deberán afrontar la próxima compra de alimentos con apenas el 12,5% del presupuesto. Así, un nuevo conflicto interno volvió a repercutir directamente en la convivencia y en uno de los aspectos más sensibles dentro de la casa: la comida.