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Desde que Mauro Icardi llegó de Estambul, tras consagrarse campeón de la superliga de Turquía, el jugador del Galatasaray se dedicó de lleno a recomponer su resquebrajado matrimonio con Wanda Nara. La conductora se había declarado "separada" tras los polémicos dichos de Candela Lecce sobre su supuesto romance con Icardi.
Mauro llegó a Buenos Aires con sus dos hijas, Francesca e Isabella, fruto de su amor con Wanda, en una fecha coincidente con el aniversario número 9 de su casamiento. Más allá de las declaraciones de Wanda, Mauro se negó a aceptar la separación y logró reconquistar el corazón de la conductora de Masterchef.
En las últimas dos semanas festejaron sus 9 años de casados, salieron a comer, fueron en familia a cenar en los locales de los jurados del ciclo que conduce Wanda, alquilaron una sala de cine para ver en familia la nueva versión La Sirenita y pasearon por un zoológico de Pilar. Pero la pareja necesitaba un reencuentro a solas. Una nueva luna de miel.
Por eso en la tarde de ayer (viernes 23 de junio), Wanda y Mauro se subieron al avión privado y despegaron con rumbo a Río de Janeiro para pasar un fin de semana juntos. “Weekend mood”, escribió Wanda en su Instagram con una selección de fotos del viaje en avión, donde compartieron una bandeja de sushi, con una copa de champagne para ella y un vaso de gaseosa para él.
Mauro también mostró en Instagram su felicidad por este viaje a puro amor. Apenas arribaron al hotel, el jugador subió una foto de ellos abrazados frente a un espejo, a la que tituló "desde Río con amor".
Luego ambos se desconectaron de las redes por un largo rato, demostrando que en este viaje lo más importante es disfrutar el tiempo juntos, antes de que él deba volver a Turquía para retomar sus obligaciones con el club que lo tiene contratado y sus hijas retornen a la escuela que están cursando en ese país europeo.
Mientras tanto, Wanda se queda un tiempo más en Buenos Aires para cumplir con sus contratos laborales. ¿La distancia volverá a generar crisis en la pareja? Probablemente sí. Pero, como ya demostraron varias veces, no son definitivas ni nada que no se pueda resolver con un gesto romántico de Mauro Icardi para volver a derretir de amor a Wanda Nara.