Esta Navidad tu mascota también se ganó un regalo

Los juguetes siempre son una buena opción para mantener estimulado a tu perro o gato.

Empezó la cuenta regresiva. Faltan sólo dos días para Nochebuena. ¿Ya pensaste qué le vas a dejar a tu mascota debajo del arbolito?

Aunque muchos advierten de no humanizar a los animalitos que tenemos en casa, hacerles un obsequio no está mal. Sobre todo porque mucho de lo que podemos comprarles no se reduce a opciones de ropa o disfraces divertidos: hay juguetes que nos ayudan a estimular su inteligencia y actividad física, para que ellos se sientan saludables física y mentalmente.

Los accesorios cumplen una finalidad fundamental en la educación y salud del animal, con un beneficio directo para la convivencia, ya que lo mantienen ocupado y evitan las conductas destructivas por aburrimiento. Lo que debés tener en cuenta es que el juguete tiene llamar su atención, y para eso es importante comprar algo acorde a su edad.

En los cachorros, los juguetes cumplen una función de apoyo a su desarrollo. Por eso, muñecos pequeños y blandos (de peluche o látex, por ejemplo) permiten desarrollar, en el caso de los perros, su dentadura y los ayuda a aprender a morder.

En cuanto a los perros adultos, un juguete puede ayudarles a evitar que se sientan solos; pero además funciona como una buena herramienta para establecer un vínculo con ellos. Los accesorios más apropiados son los que nos permiten interactuar: mordedores con mango, pelotas con premio o discos voladores, que ellos pueden ir a buscar una y otra vez.

Si además estás pensando en estimular su inteligencia, otra buena opción son los puzzles, ya que permiten esconder golosinas en sus piezas, que funcionarán como recompensa cuando levanten la tapa indicada. Tanto estos como los dispensadores de comida ayudan, además, a reducir la ansiedad, amplían el tiempo de ingesta y les enseñan a disfrutar de los juegos en soledad.

Mejor Asesorarse, para evitar un disgusto

Por Sergio Gómez (veterinario)

Aunque es más común en los perros que en los gatos, dada su curiosidad innata, estos también suelen ingerir objetos extraños, no alimenticios. En el caso de los gatos, y debido a su costumbre de jugar con ovillos de lanas, es más frecuente ver que ingieren cuerpos extraños de tipo lineal, tales como los hilos o cuerdas, aunque también pueden tragarse agujas, juguetes de niño, etc.

En todos los casos, la sintomatología observada es de tipo digestivo, caracterizada por vómitos y acompañada de inapetencia, depresión, dolor abdominal, diarrea y deshidratación. Su gravedad depende de la característica del objeto, de su localización, del grado de obstrucción -si es parcial o completa- y de las lesiones secundarias provocadas. En estos casos, las radiografías son muy útiles para diagnosticar. Por eso, antes de comprar un juguete, asesorate con un veterinario.

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