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Estar en casa es una gran oportunidad para incorporar hábitos de belleza

El tiempo de encierro puede ser el momento ideal para empezar tratamientos de higiene y cuidado de la piel con productos comerciales o recetas caseras.

El largo período de encierro fue una excusa para un cambio abrupto de rutina. Mientras que algunas personas optaron por abandonar el maquillaje, los esmaltes de uñas, la depilación o los tratamientos capilares, otras decidieron aprovechar el aislamiento social preventivo y obligatorio para aplicar rutinas de belleza que no tenían incorporadas. Si bien el tiempo en casa puede funcionar como una alternativa para descansar de las demandas estéticas, también pueden ser una oportunidad para sumar hábitos que aportan al cuidado del cuerpo.

Se dice que uno de los mayores secretos de belleza está en el sueño. Sólo los que tienen 7 u 8 horas de un sueño reparador pueden lucir luego una cara fresca y con los rasgos descansados. Este tiempo de aislamiento puede ser una gran oportunidad para regularizar el sueño, sin que el despertador interrumpa el descanso para recordar que hay que asistir al trabajo.

La falta de horas que regulen la rutina generó un desfase en los horarios de sueño para muchos. Para volver a ordenarlo, se aconseja dejar de mirar el celular o cualquier dispositivo móvil al menos una hora antes de acostarse. También, evitar el consumo de bebidas alcohólicas o con cafeína durante la cena y no practicar ejercicio físico durante las últimas horas de la noche. Así, se podrá acomodar paulatinamente el sueño para descansar durante toda la noche.

Mientras que el lavado de manos se convirtió en una rutina casi religiosa, los expertos en belleza recomiendan sumar a este hábito el lavado del rostro. Se trata de la primera regla para mantener la piel saludable y permitir también que todas las cremas o los productos que se apliquen después. La práctica debería repetirse al menos dos veces al día, por la mañana y por la noche, incluso cuando no se sale al exterior. Si bien es cierto que las actividades fuera de casa son las que más contaminan el rostro, la piel también se expone a la suciedad por los elementos que hay dentro de la vivienda.

La hidratación de la piel es otra recomendación para las personas que quieran lucir un rostro más joven. Como las pieles hidratadas envejecen más lento, se aconseja aplicar una crema humectante que se adapte a cada tipo de piel y de forma diaria, justo después de la limpieza del rostro de la mañana. Es importante probar diferentes marcas y alternativas hasta encontrar la que mejor se adapte a la piel de cada uno.

Con el paso de los años, la piel va perdiendo la capacidad para renovarse sola. Por eso, se aconseja usar tratamientos de tipo exfoliantes o peelings, que remueven las células muertas y renuevan las capas más superficiales de la piel. Es aconsejable exfoliarse el rostro una vez a la semana y, sobre todo, por la noche, justo después de la limpieza nocturna y antes de otros tratamientos de belleza.

Para aquellos que deseen incorporar rutinas más exigentes, se pueden buscar otras alternativas que incluyen la aplicación de retinol, que tiene vitamina A y favorece la renovación celular. También los sérums antioxidantes que tienen vitamina C y que ayudan a rejuvenecer el aspecto de la piel.

Para aquellos que deseen invertir su tiempo en la recreación de un spa casero, las mascarillas son una gran alternativa para descongestionar la piel del rostro y lucir más renovados. En los últimos años se multiplicó la oferta de versiones comerciales con distintos ingredientes y que generan diferentes efectos en la piel. A su vez, también se puede optar por las tradicionales mascarillas caseras, que se pueden fabricar con ingredientes de uso cotidiano. Elegirlos dependerá del tipo de piel de cada persona y los efectos estéticos que se busquen.

Aunque sumar todas estas rutinas de pronto puede ser abrumador, se aconseja comenzar de a poco para convertirlas en hábitos que luego se practiquen sin ningún esfuerzo. Así, el aislamiento tendrá su efecto positivo en la salud de la piel.

Opciones de mascarillas caseras para probar en casa

  • Mascarilla de pepino y yogurt: se prepara con medio pepino pelado, triturado y mezclado con un yogurt. Aporta una dosis extra de luminosidad a la piel.
  • Mascarilla de palta y banana: se necesita media palta madura, una banana y una cuchara de miel, que se mezclan hasta obtener un producto homogéneo. Sirve para las pieles que se sienten tirantes por la sequedad.
  • Mascarilla de limón y huevo: Se prepara con el jugo de medio limón, una clara de huevo y dos cucharaditas de aceite. Funciona como una alternativa natural a las cremas anti edad.