La historia clínica se entregó y, vía correo electrónico, el banco informó que el tema pasaba al seguro. Pasaron los meses. “Quédese tranquilo, ella figura como fallecida y ante cualquier novedad se va a informar”, precisaban. Siempre la misma respuesta. En junio pasado, repitió el pedido al banco. Pero esta vez, se informó que el trámite fue enviado a un estudio jurídico, que el seguro rechazó el siniestro, es decir, no iba a pagar, porque ella estaba enferma de cáncer al momento de tomar el crédito. El ex esposo no entendió. Durante 13 meses el banco le respondió metódicamente “está todo bien y debe esperar”, y ahora le decían que debía negociar con un estudio jurídico.