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Ex presos de Guantánamo iniciarán una “vida común”

El gobierno uruguayo liberará “en pocas horas” a los seis refugiados.

Montevideo
Los seis ex presos de Guantánamo que arribaron el domingo a Montevideo se preparan para comenzar “en muy pocas horas” una “vida común y corriente” como hombres libres, luego de que salgan del hospital, aseguró ayer el ministro de Defensa de Uruguay, Eleuterio Fernández Huidobro.
Apenas llegaron a la capital oriental, los excarcelados fueron llevados al Hospital Militar para ser sometidos a controles médicos. “Solo eso es lo que impide que hoy no estén por las calles de Montevideo caminando como cualquier hijo de vecino”, indicó el funcionario, quien adelantó que ni bien les den el alta médica podrán recuperar su libertad, perdida en 2002 cuando fueron capturados por tropas estadounidenses en Afganistán.
Salud delicada
Los liberados son el tunecino Abdul Bin Mohammed Abis Ourgy, de 49 años; el palestino Mohammed Tahanmatan (35) y los sirios Ahmed Adnan Ahjam (37), Ali Hussain Shaabaan (32), Omar Mahmoud Faraj (39) y Jihad Diyab (43), quien se había declarado en huelga de hambre.
Los médicos que atendieron a los seis refugiados descartaron que sufran anemia, desnutrición y problemas respiratorios.
El subsecretario de Salud, Lionel Briozzo, dijo que “su situación médica es estable”, pero “se está monitoreando su situación, ya que vivieron un calvario durante más de diez años”.
Agregó que se deberán tener en cuenta diversos aspectos psicológicos para su evaluación y por eso “se siguen haciendo estudios”.
Reencuentro
Ayer llegó a Montevideo Cori Crider, la abogada de Jihad Diyab, quien comentó que la idea de su defendido es llevar a Uruguay a su esposa y sus tres hijos y trabajar en un restaurante, como cuando vivía en Pakistán.
“De todos modos, él no sabe bien qué hacer con su vida exactamente. Una persona que está en Guantánamo no piensa que va a poder ser libre en algún momento”, comentó Crider.
El diario El País de Montevideo publicó una carta enviada por Omar Mahmoud Faraj en la que este ciudadano se compromete, junto con sus otros cinco compañeros, a brindar “solo buena voluntad” durante su estancia en Uruguay.
“Si no hubiera sido por Uruguay, hoy aún estaría en ese agujero negro en Cuba. No tengo palabras para expresar lo agradecido que estoy por la confianza inmensa que ustedes, el pueblo uruguayo, han puesto en mí y en los otros prisioneros en abrirnos las puertas a su país. No podemos agradecerles lo suficiente por recibirnos en su país”, indica uno de los párrafos de la misiva.
“En cuanto a mí y a los otros prisioneros, deseo asegurarles a todos los uruguayos, incluyendo al Gobierno, que brindaremos solo buena voluntad y contribuciones positivas a Uruguay mientras aprendemos español y rehacemos nuestras vidas aquí”, concluyó.

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