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Exploran el arte de lo posible

No les importan las suspicacias. Está claro. Ellos lo han demostrado una y otra vez. Y si algo faltaba, se fueron juntos a Chile “a buscar posibilidades para los negocios en Vaca Muerta”. El vicegobernador Rolando Figueroa y el senador nacional Guillermo Pereyra les dan comidilla a los que viven de contar y comentar la realidad, como quien esto escribe, y a los que viven de construir y destruir proyectos políticos. No se confiesan ni desmienten. Sonríen para las cámaras y comparten mesas servidas de platos ostentosos con empresarios de acá y foráneos, como una empanada en cualquier sitio del norte provincial en un descampado y rodeados de lugareños.

¿Van a ir juntos a las elecciones internas del MPN en 2019? ¡Quién sabe! ¿Están explorando el terreno de las posibilidades? Seguramente. Son profesionales de la política, que es “el arte de lo posible”, como reza la definición atribuida a Aristóteles, Maquiavelo, Bismarck o Churchill, según quién la retome, y que fuera popularizada en Argentina por el ex presidente riojano Carlos Menem. Mientras tanto, las uniones transitorias entre el vice y el líder petrolero en actos, firmas de convenios o simplemente en una selfie enloquecen a más de un armador del oficialismo emepenista, del que Figueroa aseguró tener puesta la camiseta en una reciente declaración a este diario.

El gobernador Omar Gutiérrez y el ex Jorge Sapag se mantuvieron expectantes de los movimientos de Figueroa, aunque sin exclamaciones sonoras en público, más allá de aquella que pronunció el mandatario contra la foto que su vice le regaló al intendente Pechi Quiroga cuando a este aún no se le desinflaba el pecho por el triunfo electoral.

Rolando Figueroa y Guillermo Pereyra abonan las usinas de las suspicacias de la política neuquina.