La obra
Chihuido I estará ubicada sobre el río Neuquén (unos cinco kilómetros aguas abajo de la confluencia con el río Agrio), demandará una inversión privada de 1000 millones de dólares, generará 478 megavatios y, además de ser proveedora de energía, será una represa de seguridad, ya que funcionará para el control de las crecidas.
Además de la represa y su central hidroeléctrica, que tendrá tres turbinas tipo Francis de eje vertical, el inversor deberá construir el nuevo pueblo de Quili Malal, ya que el actual emplazamiento quedará bajo el lago del embalse.
Por ello, se deberán expropiar unas 21 mil hectáreas de tierra (18.600 has. quedarán bajo agua y el resto formará el perilago de seguridad). Los pobladores tendrán la opción de elegir vender sus tierras o ser reubicados en otra parcela.
La empresa también deberá construir una costanera para Bajada del Agrio, asfaltar 10 kilómetros de ruta desde Zapala hasta la obra, realizar el camino desde la represa hacia el nuevo emplazamiento de Quili Malal y levantar un puente entre Bajada del Agrio y Las Lajas.
También deberá construir una red eléctrica paralela al río desde Chihuido I hasta la zona de Paso de Los Indios, y otra desde allí hasta Agua del Cajón, para poder inyectar la energía al Sistema Interconectado Nacional (SIN), en total son unos 120 kilómetros de tendido eléctrico.