"Se hacen cortocircuito por las conexiones o se queman los electrodomésticos. Nosotros ahí teníamos toda la ropa, teníamos el baño y guardábamos las motos, que era nuestra movilidad", explicó Natalia, dueña de la casa.
En el lugar, vecinos se agruparon para reclamar una urgente solución y regularizar las conexiones de luz. La mayoría, adhirió a un plan de regularización de viviendas del IPVU, aunque sostienen que ya cuentan con el servicio de agua, pero no la electricidad.
"Lo que siempre exigimos fue el tema de la luz que es lo que más se necesita cuando llega el invierno. Siempre le reclamamos al Ruprovi. Ya somos un barrio, no una toma. Estamos predispuestos todos los vecinos y queremos nuestro medidor propio", aseguró otra vecina.