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POR CAMILO CIRUZI - Especial
Bastó que un ingeniero reprodujera un gráfico de barras de la SPE (Society Petroleum Engineers) sobre la ralentización de inversiones en Permian y trazara un paralelismo con Vaca Muerta y la rentabilidad de los proyectos para que el debate comenzara a generar posiciones encontradas respecto al papel de las grandes compañías y de las chicas, que fueron las que motorizaron la industria del shale oil en Estados Unidos.
El gráfico en cuestión dejaba entrever que las compañías en la meca del shale debían invertir 120-130% del cash flow cada año para mantener el ritmo de producción. Esta aseveración, teniendo en cuenta que la explotación de los no convencionales es una industria relativamente nueva, anida en el concepto de que a medida que los plays maduran y se acaban los sweet spots es complejo que las operadoras repliquen curvas de cash flow positivas. El modelo no es análogo a lo que pasa en Vaca Muerta, sin embargo generó una grieta entre quienes aseguran que “el shale no es para el chiquitaje” y quienes consideran que es vital generar las condiciones para que lleguen pequeños jugadores.
El desafío
El desaceleración de Permian hace que Vaca Muerta suba al ring. La formación argentina, a partir de esta situación podría convertirse en la vedette de los no convencionales con la llegada de nuevos jugadores que busquen capturar los beneficios de la experiencia y del desarrollo temprano de la cuenca.
Daniel Kokogian, especialista de vasta experiencia en la industria, considera que las grandes compañías son las que tienen las condiciones financieras para poder desarrollar Vaca Muerta. “Está claro que la performance es mejor cuando mas grande es la Compania”, dijo y agregó que a pesar que las empresas chicas fueron las que dieron impulso en EEUU, “dificilmente podrían haber desarrollado el recurso como ocurrió después con las compras y take overs de esas empresas mas chicas. Eso pasó así en Estados Unidos porque las majors estaban en otra cosa y las que decidieron arriesgar fueron empresas como XTO, EOG o Chesapeake Energy, entre otras”.
Ruy Riavitz, otro referente de la industria, considera que el papel de las pequeñas es clave, pero para que lleguen al país debe haber principalmente acceso al capital. “Tiene que haber capital privado disponible para financiar este tipo de proyectos, como pasó en EE.UU, que apostaron a pequeñas compañías que se dedicaron al deriskeo de los bloques”.
“Las grandes empresas toman riesgos, pero generalmente con fichas chicas porque analizan una curva de riesgo determinada. Y si en EE.UU hubo tantas compañías invirtiendo es porque hubo fondos dispuestos a jugar y ellos usaron esto para una de las etapas que necesita la industria que es la de derisqueo, luego ingresaron las grandes porque para las pymes no tenia sentido seguir con la siguiente etapa que es la de desarollo. El negocio para las pequeñas es tratar de entrar probar proyectos y vender. Con una estructura pequeña el largo plazo no da”, agregó.
Leyes, sociedad y escala
El planteo que hacen muchos analistas y dirigentes de empresas que operan en la cuenca es, según dijo un empresario que pidió reserva de su nombre, que si “Vaca Muerta fuera tan rentable la tendrían que ametrallar. Pasa que hay dudas sobre eso”.
Al respecto, Kokogián consideró que el problema no es la formación. “Se demostró que los pozos pueden producir, el subsuelo no es el problema. El problema esta en superficie mientras no cambiemos la estructura. Acá si debe haber más jugadores” y consideró que deberían acelerarse los tiempos de los pilotos, “porque los únicos que están realmente deriskeando son YPF y PAE. Con las condiciones argentinas se necesitan empresas con músculos financieros. Hay un solo lugar en el que el shale se desarrolló: EEUU. Si queremos ser como ellos debemos ser realistas porque no podemos recrear aquellas condiciones. Hay un montón de cosas que deben cambiar como sociedad”.
Rubén Etcheverry, actual funcionario municipal y consultor de la industria, explicó que no se trata de priorizar unas empresas sobre otras según su tamaño. “Hay Target para todas: las más grandes, como los transatlánticos, son lentas para arrancar, pero cuando tienen su programa de inversión definido tienen fuerza suficiente y capital para desarrollarse; las mas chicas son ágiles y a veces más eficientes. En EEUU las dos tienen acceso al capital, acá se tienen que fondear afuera”
Riavitz dijo que “la duda es cuanto tiempo te lleva hasta obtener el Pay out”. El trabajar en una economía de escala permite bajar costos “y para tener esa escala hay que tener respaldo económico, algo que solo pueden hacer las major, las pequeñas buscan conocer el bloque y luego vender. Acá hay mucho bloque y mucha área que no se usa y que podría ser trabajado por una pequeña para probar 2 o 3 conceptos y luego entregarla. Si miras la gran foto (la macro de la industria) te conviene tener muchas chiquitas que motoricen la dinámica, la inversión y generen empleo. Además son las que hunden capital a una velocidad mayor que las grandes”.
A este planteo Etcheverry agregó: “el tema del acreaje es clave. En Estados Unidos es mas ágil. Lamentablemente la anterior Ley de hidrocarburos 17.319 con la renovación de 3,2 y 1 o 4, 3 y 2 era mas sabia y ágil en cuanto a permitir ingreso de nuevos actores. En cambio la 27.007, que da concesiones por superficies tan grandes genera un efecto de actores que presentan planes de inversión mucho más chicos que la gran superficie que ocupan. Además la ultima ley de hidrocarburos al dar concesiones tan grandes, no limitarlas al área de inversión y darlas por 35 a 70 años (casi de por vida) lo que ha hecho es generar un status quo que hace difícil el ingreso de independientes”.
“Una gran expectativa si no se cumple se transforma en una gran decepción”, postuló Kokogián. “Por ejemplo si baja el precio del petróleo chau proyectos. Lo que tiene que cambiar es Argentina. La macro económica, la macros social, la sindical, etc. Acá tenemos montón de cosas que como sociedad no funcionan”, dijo.
“En la industria del shale, las empresas chicas cumplen el rol de deriskear y las grandes de desarrollar. Tienen perfiles de riesgo y costos de capital diferentes y por ello se complementan.
Mientras en Argentina solo haya majors la expansión del shale va a estar limitada a la capacidad financiera y operativa de una decena de empresas”.
Financiamiento clave
Es claro que la fuente de financiamiento es clave para que Vaca Muerta se desarrolle, luego según entienden los expertos, el desarrollo vendrá de las empresas con mayor espalda financiera, lo que no quita que las pymes e independientes jueguen un papel destacado en la dinámica de la cuenca.
La coincidencia es que debe haber cambios en la estructura legal y económica del país para poder garantizar mayor velocidad en las operaciones y con más actores que los que hay actualmente. Vaca Muerta estén boca de todos y se augura un futuro promisorio que necesita una inyección de fondos más ágil que la actual. Incluso se plantea que las pequeñas compañías podrían dedicarse a recuperación secundaria y terciaria de campos convencionales (maduros) y dejar espacio a las grandes para asumir mayores riesgos en no convencionales.
El inconveniente por ahora es el escenario político y financiero del país, que no garantizan tasas de retorno atractivas para los grandes ni para los fondos de inversión.