Los términos “doloso”, “dolo eventual” o “culposo” han sido motivo de grandes debates en Neuquén y el país a raíz de delitos resonantes que causaron víctimas y cuyos responsables fueron excarcelados.
¿Tuvieron o no intenciones de matar? ¿Se les representó la posibilidad de que podían matar a alguien? Estas dos preguntas son las que habitualmente se hacen los jueces a la hora de juzgar a una persona que cometió un delito grave, pero en el que cabe la duda de si la persona involucrada actuó de manera dolosa o culposa. El homicidio culposo suele aplicarse de manera frecuente en los accidentes de tránsito. En Neuquén es recordado el caso de los adolescentes Franco y Belén que murieron atropellados por José Hermosilla Soto, mientras conducía alcoholizado. El hombre fue favorecido con la figura del “homicidio culposo”.
Los jueces consideraron que al imputado no se le representó la posibilidad de matar a alguien mientras conducía su auto a alta velocidad por una zona densamente poblada (dolo eventual). La polémica estalló, como seguramente estallará, con el caso de la cooperativa.
¿Son culpables los tres hombres del derrumbe del edificio? Nadie duda que sí. ¿Lo hicieron a propósito? ¿Se les representó la posibilidad de que el local se cayera por el sobrepeso o por la mala calidad de los materiales utilizados con todas las consecuencias que ello generaría? Se abre el debate otra vez.
La opinión pública siempre reclama -y con toda la razón- castigos ejemplares cada vez que ocurren este tipo de delitos. Pero esa sed de justicia rara vez se calma con fallos como los que pide la gente.
El actual proyecto para reformar el Código Penal, cuya presentación genera un fuerte debate en el país, atiende también a la figura del dolo y propone la “culpa temeraria”, que conlleva una pena más alta que el delito culposo básico, que eleva la pena máxima a ocho años de prisión.
Es, si se quiere, algo intermedio entre una pena dura por algún delito doloso y una demasiado liviana para los culposos, y termina de una vez por todas con la polémica del “dolo eventual”.
Habrá que ver si prospera esta iniciativa, muy cuestionada por dirigentes de la oposición porque consideran que se bajan las penas a un centenar de delitos. O si prospera en parte, como el artículo que habla de “culpa temeraria”, algo que, en este caso, la gente viene reclamando desde hace tiempo.