Gran Bretaña.- Finalizadas las excavaciones y pericias en el antiguo orfanato de la isla británica de Jersey, donde se investigan abusos cometidos contra menores, se comprobó que los restos encontrados pertenecen a cinco chicos muertos hace décadas.
llegó a la casona Haut de , ubicada en el Canal de , en 2006, con denuncias de más de 100 testigos que afirmaban que en el lugar se sometía a los pequeños a crueles abusos. El hallazgo fue macabro: 100 restos de huesos quemados y cortados y 65 dientes de leche que, según afirman los investigadores, sólo pueden haber sido extraídos tras la muerte de los niños.
En el orfanato del horror se encontraron también otros objetos que se convirtieron en testigos silenciosos de la tortura a la que fueron sometidas las víctimas: grilletes y una bañadera manchada de sangre.
Las autoridades confirmaron hoy que las piezas pertenecen a cinco nenes de entre cuatro y 11 años. No obstante, el vicejefe de la policía, Lenny Harper, aseguró que resulta "improbable" que se presenten cargos por homicidio contra alguien, dada la dificultad para que la datación de los restos arroje la fecha exacta de la muerte de los chiquitos.
"No podemos negar el hecho de que encontramos los restos de al menos cinco nenes allí. Pero al final puede que no sea suficiente evidencia para armar un caso de homicidio para llevar a nadie ante ", afirmó.
No obstante, Harper confirmó que se encontraron pruebas que "corroboran sustancialmente" la centena de acusaciones sobre abusos cometidos en esa institución entre 1960 y 1986. Las denuncias hablan de golpes y violaciones sistemáticas y hasta de que se drogaba a los chicos. Hasta el momento, los investigadores cuentan con indicios para afirmar que los cuerpos fueron quemados para intentar ocultarlos entre la década del 60 y 70.
En los medios británicos, las declaraciones de acerca de la dificultad de levantar acusaciones contra alguien dieron lugar a las especulaciones acerca de que se intenta "tapar" el alcance del escándalo.
Dos piezas de los fragmentos de huesos ya fueron identificadas: se trata de una de una pierna y otra de dentro del oído de un niño. "Ponemos nuestras esperanzas en el proceso de datación por carbono. La última información que tenemos es que para el período que estamos analizando, no será posible obtener la fecha exacta de la muerte", concluyó Harper. Hasta el momento hay sólo seis detenidos y alrededor de 100 sospechosos de los crímenes y abusos. (EFE y DPA)