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No es una película de ciencia ficción producida por los creadores de “UP”, el film de animación de Disney en el que la protagonista es una casa flotando con globos de helio. Esta es una historia real y sucedió en las últimas horas. Se trata del ilusionista David Blaine, quien ha demostrado que no hay reto que no pueda cumplirse. Y es que el ilusionista se ha propuesto alcanzar las alturas utilizando únicamente globos de helio como parte del reto que ha bautizado como ‘Ascension’. Y lo consiguió.
La original historia de este ilusionista se puede ver en streaming por YouTube. “Desde que era un niño, volar ha sido mi sueño”, explicaba Blaine en el tráiler de Ascensio,n que a partir del 2 de septiembre se estrenó en la plataforma. Los espectadores podrán ver videos de cómo el ilusionista sobrevuela el río Hudson, nada menos que a 7.620 metros de altura sostenido únicamente por globos de helio.
Para concretar su anhelada hazaña, el ilusionista se tuvo que abastecer de 42 globos de dos metros y 10 globos más pequeños que miden entren 1,2 y 1,8 metros cada uno inflados con helio. Una decisión que se tomó en base a su peso, 89 kilos. Eso sí, de lo que no se ha librado ha sido de realizar un estricto entrenamiento tanto en paracaidismo como aprender a respirar en condiciones de poco oxígeno. Pese a ello, un equipo cuida de él y monitorea sus constantes vitales. En el caso de que lleguen a ser críticas, un helicóptero lo recogería.
El reto del ilusionista, de 47 años, era sobrevolar la ciudad de Nueva York pero, por condiciones climáticas y cuestiones de seguridad, tuvo que cambiar la localización por el desierto de Arizona en un evento retransmitido por YouTube con una audiencia récord para la plataforma.
Durante el ascenso, que comenzó tras soltar la mano de su hija de 9 años, David Blaine dijo desde su radio que estaba presenciando "la vista más increíble del mundo". Para aterrizar, el ilusionista soltó los globos y se precipitó al vacío hasta que un paracaídas se abrió a unos 2.000 metros de altitud.
Antes de intentar conquistar su mayor hazaña, David Blaine tuvo muchas experiencias similares, ya que este no es el primer reto extremo que realiza el estadounidense. En abril de 1999 fue enterrado vivo y permaneció siete días dentro de un ataúd de cristal, mientras que en el 2008 permaneció colgado en posición invertida durante 44 horas sobre Central Park.
Sin dudas la del ilusionista es una vida muy fuera de lo común. Escapismos increíbles y vuelos insólitos son parte de la carrera de David Blaine, que ya planea batir nuevos récords y quedar en la historia.