Este blog va a ser antipático y políticamente incorrecto. Pero me pregunto, ¿de que se quejan los indignados de New York?
Sin ser Fox News, la cadena que atormenta a Obama y está relacionada con los republicanos y el ala derecha de la política norteamericana, me animo – humildemente - a dudar sobre los argumentos que se escuchan en las calles de Manhattan.
Repasemos algunos datos.
La tasa de desempleo americana oscila entre el 9 y el 10 por ciento. El 5% de desocupación se considera pleno empleo. Esto significa, que si bien, históricamente el 9% es un número alto y preocupante, USA no es ni España, ni Argentina a fines de los 90 o principio de los dos mil, donde este indicador, supera o superaba ampliamente el 25%.
A pesar de la crisis financiera que golpeó fuerte en los mercados, la actividad económica, si bien no tiene el vigor de antes, se encuentra entre el 2 el 3 por ciento anual de crecimiento. El consumo está en niveles aceptables y lo más importante es que no hay inflación. De manera tal que el poder de compra del norteamericano promedio esta intacto.
Es más, y esto es un dato muy interesante, las propiedades cayeron fuertemente en los últimos años. En algunas regiones hasta un 40%, cosa que se puede leer como que comprarse una casa ahora es mucho más accesible que hace 5 años. Y esto reforzado por la política de la reserva federal que promueve la baja de tasas. Con lo que hoy, un americano con buena calificación crediticia, que no cometió el error de comprar cuando los precios estaban en las nubes, puede sacar un crédito para comprarse una casa a un valor muy inferior al de hace unos años, a través de una hipoteca que le devengará una tasa promedio del 5% anual.
En el afán de buscar culpables, aparecen los sospechosos de siempre: Wall Street y los banqueros. Son antipáticos y avaros, por eso resulta cómodo recaer sobre ellos, pero la verdad es que no la sacaron barata. Veamos:
Uno de los 5 bancos de inversión más grandes de Estados Unidos, Bear Sterns, se vendió por algo así como dos dólares. O sea nada. El legendario Lehman Brothers, se fundió. Citibank, emblema del capitalismo no solo norteamericano sino también del mundo, cayó de 70 dólares por acción a 3 (y llegó a 1…ahora recuperó). Es decir, los dueños de los bancos y sus accionistas vieron esfumarse muy rápidamente su patrimonio a niveles mínimos o nulos.
Nadie puede negar que pagaron el costo de sus errores. Claro que al otorgar hipotecas indiscriminadamente generaron un caos financiero. Pero no les fue gratis ni mucho menos.
En España, la tasa de desocupación, esta cerca del 30%, lo que es muchísimo. Y las condiciones en general están mucho mas deterioradas. Las protestas allí o en Grecia, donde el ajuste está de moda, son más que entendibles. Sobre todo porque a diferencia del norteamericano, el ciudadano griego esta pagando las consecuencias de las decisiones de su clase política que destinó mas del 25% del presupuesto a defensa, con múltiples denuncias de corrupción.