Por ERNESTO NIMCOWICZ
nimcowicz@lmneuquen.com.ar
El 2013 será central para la industria automotriz argentina debido a que se deberán renegociar los acuerdos con Brasil, principal destino de las exportaciones de autos de nuestro país. Además, hay una serie de factores determinantes en el país vecino, que también jugarán un rol clave para encaminar un sector que venía a toda marcha hasta el 2011 pero que el año pasado puso el freno por varios motivos.
Según un informe realizado por la consultora Abeceb, “a pesar de que la relación bilateral con Brasil es siempre central para la industria automotriz argentina, en la agenda de este año hay tres ítems que lo hacen particularmente sensible. En especial, temas que giran en torno a las condiciones intrabloque para recibir las futuras asignaciones de modelos nuevos, lo que condiciona fuertemente la producción automotriz de los próximos años”.
Además, Brasil puso en marcha el año pasado un plan para cambiar los incentivos de la industria y compensar los fuertes problemas de competitividad que estaban haciéndole perder terreno no sólo en sus exportaciones, sino también en su propio mercado interno.
Por ello, lanzó el plan Inovar Auto que ofrece un sistema de incentivos basados principalmente en alícuotas impositivas diferenciales, que pretende llevar a las empresas, no sólo a producir en Brasil, sino además a aumentar los procesos productivos que se llevan a cabo en el territorio y el contenido regional de autopartes.
Esta cuestión es clave para la industria automotriz brasileña de cara al mediano plazo, pero también es importante para la industria de toda la región, porque si Brasil se transforma en un polo de atracción con más gravitación para las inversiones destinadas al Mercosur o América Latina, las industrias de Argentina, en mayor medida, o de México podrían tener algunos problemas para mantener su inserción regional y, por tanto, su escala productiva
Desaceleración en el mercado interno brasileño
En segundo lugar, el mercado interno en Brasil tendría un 2013 positivo. Este dato no es menor para la industria automotriz de ningún país de la región, pero particularmente para Argentina, ya que el mercado brasileño absorbe casi 5 de cada 10 vehículos que salen de sus líneas de producción.
Mientras que el año pasado se vendieron en Brasil unos 3,8 millones de vehículos nuevos, las previsiones de Abeceb son que para este 2013 treparían a unos 3,9 millones de unidades, lo que representa un crecimiento de aproximadamente 3%. De confirmarse este dato, la expansión del mercado interno brasileño sería algo menor al 4,7% que registró el último año, desaceleración que resulta ciertamente lógica considerando el fuerte estímulo económico que recibió el consumidor brasileño durante todo 2012 a través, especialmente, de la reducción de las alícuotas del Impuesto a los Productos Industrializados (IPI).
Desde Abeceb entienden que estas medidas tuvieron un impacto no menor en los precios que debieron pagar los brasileños por sus autos nuevos. De hecho, este es uno de los principales argumentos por el que varios analistas mantienen algunas reservas respecto de lo que sucederá en 2013. Es que, a pesar de que la economía brasileña mostraría un rebote en materia de crecimiento durante este año (se espera una tasa de expansión del PIB que podría superar el 3% frente al 1,2% con que se estima cerraría el 2012), los menores precios podrían haber generado un adelantamiento de las compras, con lo que la demanda podría incluso retraerse a medida que los precios se vayan ajustando a la gradual vuelta a la normalidad de las alícuotas del IPI (en julio estarían nuevamente en los niveles de 2011).
En cambio, para la Argentina, desde la consultora prevén que “2013 debiera ser un año en el que los vehículos argentinos vuelvan a recuperar algo de la participación perdida en las ventas totales”. Durante los últimos años, los vehículos made in Argentina fueron perdiendo terreno aceleradamente en Brasil a manos de coreanos y mexicanos. Sin embargo, el encarecimiento de los vehículos importados (de extra zona) producto del programa Inovar Auto y el acuerdo con cupos que Brasil firmó con México, le otorgarían a la Argentina una cierta ventaja competitiva que podría capitalizar a través de un eventual incremento de las exportaciones.
Por último, en 2013 Argentina y Brasil deberán volver a rearticular su relación bilateral y las condiciones del llamado “acuerdo automotriz” que define las condiciones del intercambio del sector entre ambos países. Desde la consultora destacaron que “si bien no creemos que las nuevas condiciones que se están discutiendo desde mediados del año pasado vayan a modificar sustancialmente la relación bilateral, sí es probable que cambien algunas cuestiones de forma”.
Seguramente la relación bilateral en términos del intercambio comercial automotor continuará basada en el comercio administrado y el monitoreo de la relación entre las importaciones y las exportaciones de vehículos y autopartes (FLEX). Sin embargo, es probable también que se hagan modificaciones tanto en los parámetros, como por ejemplo en las exigencias de origen regional, y tal vez también en el FLEX.
Esto no debiera tener un impacto significativo en la integración de ambas industrias y mercados. Pero dado que durante los próximos 5 años el Mercosur tenderá a desarrollarse hacia adentro, al menos en materia automotriz, los términos del acuerdo con Brasil serán muy importantes para la industria argentina, dado que fija las pautas de la integración con el mercado más grande de la región y uno de los mayores del mundo.
Mercado argentino
Por su parte, el mercado argentino sigue en caída. Según los últimos datos de ACARA (Asociación de los Concesionarios de la República Argentina) en enero pasado, las ventas de autos 0 km cayeron casi un 10% con respecto al mismo mes de 2012. Totalizaron 81.000 unidades contra las casi 90.000 del año anterior. Si en la comparación se incluyen todas las categorías, es decir si se suman los comerciales livianos, comerciales pesados y otros pesados, la cifra total de ventas de enero pasado alcanza las 107.000 unidades contra las 112.000 unidades de un año atrás y un descenso de 5%.
Los datos de enero siguen la tendencia de lo que pasó en todo 2012 cuando las ventas de autos cero kilómetro cayeron en Neuquén 1,25% en relación al período enero-diciembre del 2011. En unidades, a nivel nacional, el año pasado se vendieron 840 mil vehículos. De todas formas, la caída no fue pareja para todos. De hecho, muchas marcas experimentaron un mejor comportamiento en sus ventas. Incluso hay algunas que han mejorado su performance con respecto a 2011. Desde los concesionarios aseguran que esto se debe a que algunas firmas se ven más afectadas por las restricciones a las importaciones, el gran dolor de cabeza para las terminales.
En 2011 las ventas habían registrado un crecimiento espectacular en Neuquén con una suba del 37,2%, en comparación con 2010. La cifra estuvo por arriba del promedio del país, que fue del 29,5% y ubicó a la provincia a mitad de tabla dentro del ranking a nivel nacional.
En 2012, en cambio, las ventas totales a nivel nacional alcanzaron las 840.000 unidades con una caída del 2 por ciento con respecto al registro de 2012.