La Policía neuquina debería dar consejos para estar alertas y evitar ser una presa fácil de los delincuentes.
Los integrantes de la Policía son servidores públicos y la función esencial que tienen de acuerdo a su ley orgánica es "el mantenimiento del orden público y la prevención del delito". Para ello cuentan con móviles, cámaras, handy, celulares, chalecos, armas y uniformes que se adquieren con fondos públicos, es decir, fondos que generamos entre todos para que ellos velen por nuestra seguridad.
Con todas estas herramientas que les entrega la sociedad, lo mínimo que tendría que hacer la Policía es dar a conocer las modalidades reinantes, zonas y horarios complicados y consejos para estar alertas y evitar ser una presa fácil de los delincuentes.
A pesar del planteo lógico, la Policía se esmera en ocultar. Es como si creyeran que si los delitos no se difunden, no existen. Por suerte, los ciudadanos siguen siendo solidarios y alertan, a través de las redes sociales y los medios, sobre las dinámicas delictivas que en su mayoría han padecido.
En este escenario, la Policía debería recordar que la transparencia es un deber y su ausencia, un delito.