Los neuquinos se desayunaron ayer con el inesperado anuncio de la construcción de un nuevo edificio municipal en el oeste de la ciudad, justificado por el intendente Horacio Quiroga con el argumento de potenciar los barrios de ese sector de Neuquén.
La mayoría de los candidatos a intendente no parecen oponerse a la iniciativa, aunque algunos de ellos objetan el apuro en concretarlo en este tiempo.
Quiroga, un ferviente admirador del estilo de gestión del candidato presidencial Mauricio Macri, parece resuelto a imitarlo también en la descentralización de las principales áreas de gobierno hacia la periferia de la ciudad.
El oeste capitalino, y más precisamente la meseta, es el sitio ideal -más por falta de otras opciones que por elección- para servir como asiento de la nueva Brasilia de la Patagonia. Hacia allí se mudarán también, más temprano que tarde, la sede de la gobernación y diversas reparticiones públicas para hacer lugar en el centro de la ciudad a otros requerimientos del mundo inmobiliario que desembarcarán a caballo de Vaca Muerta.