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La consolidación de la referencia petrolera

Jorge Sapag y Cristina Fernández comenzaron a diagramar una nueva política que puede determinar beneficios para el Estado neuquino.

Por Ramiro Morales

Tras la confirmación de los recursos y la potencialidad que tiene la Cuenca neuquina para las próximas décadas, ahora el gran desafío que tiene el gobernador Jorge Sapag es conseguir que el gobierno nacional aumente el valor que se paga por los hidrocarburos.
Desde hace tiempo, el mandatario provincial insiste en la necesidad de entrar en un sendero de precios para que los valores de boca de pozo generen el interés de los inversores, y de esa forma dar un salto espectacular en la producción, la que, según Sapag, puede incluso hasta duplicarse.
En este sentido, el gobernador se reunió esta semana con la presidenta Cristina Fernández de Kirchner para analizar el tema y en los próximos días lo volverá a hacer, con el objetivo de avanzar en el incremento del precio del gas y petróleo no convencional que permitirá mejorar los ingresos públicos de la provincia.
Sapag se mostró esperanzando en que se lograrán buenos dividendos de la negociación con Nación. Será clave para el desarrollo y el futuro provincial que se logren acuerdos favorables a la actividad petrolera. 
 
Guardián del medio ambiente
Mientras destacó que la Cuenca Neuquina es una de las más importantes del mundo y con una calidad espectacular, el gobernador aseguró que el desarrollo debe ser sustentable y sostenible con un respeto por el medio ambiente.
Dijo que la provincia tiene que ser guardiana de que la actividad no contamine y se comprometió a asumir esa responsabilidad, que preocupa a algunos sectores de la comunidad.  
 
Más hallazgos
A los descubrimientos anunciados la semana pasada, se sumó en las últimas horas un nuevo hallazgo de gas y petróleo no convencional en un pozo que perforó YPF con empresas de Vila Manzano en el bloque Mata Mora, cercano a Loma La Lata. También se encontraron hidrocarburos en la formación Vaca Muerta.
Según indicaron desde el sector empresarial, en los próximos meses se determinará el tamaño y la viabilidad comercial de estos recursos.
El gobernador Sapag cultivó desde antes de asumir en el 2007 una relación especial con el matrimonio Kirchner. Aún se recuerda la oportunidad cuando en el 2006 vino Néstor a Neuquén, en la época en la que “mi amigo El Peche” -como decía el extinto ex presidente- hacía gala de una identificación K, a inaugurar el cenotafio de Malvinas lo hizo subir al escenario desconcertando a protocolo de Nación y municipio. Esa relación que se anudó cuando Sapag era asesor de su padre en el Senado, le dio buenos resultados en el momento de ocupar el cargo ejecutivo en el gobierno neuquino. ¿En qué aspecto? En que el gobernador neuquino es un hombre de consulta en la política hidrocarburífera nacional y obtuvo en estos cuatro años la habilitación de programas como el gas y petróleo plus que permitieron sortear el corset que con anclajes ideológicos llevó adelante la Casa Rosada. La valla de los precios impedía aumentar los valores de los hidrocarburos por temor a que se dispare la inflación por el aumento de los costos. El método plus tenía un precio más elevado en caso de que sea gas y petróleo nuevo.
Ahora existe cierto optimismo con el método de eliminación de los subsidios a los servicios de sectores más acomodados, un esquema de opinión que siempre abonó Sapag bajo el mote de que no puede ser que los neuquinos estén pagando la calefacción de las piletas que hay en los exclusivos barrios privados del Gran Buenos Aires.
En definitiva, la reunión que hubo esta semana entre Sapag y Cristina permite al neuquino cifrar esperanzas en mejorar los precios y, por ende, los ingresos al Estado provincial.
 
El debate con olor a escándalo
La semana terminó con un petit escándalo en la Unión Cívica Radical que desde las perdidosas cosechas de votos que sufrió este año redujo su participación legislativa de cinco a dos diputados (muchos dudan de la lealtad del diputado Eduardo Benítez porque dio muestras de pragmatismo en otras ocasiones) y perdió la madre de las batallas en la Municipalidad de Neuquén. La última purga se realizó en Zapala con cierto hermetismo en una ciudad del interior permitió repartir culpas que, tal vez si se hubiesen reunido en otro lugar, el fantasma de Quiroga hubiera metido la cola y se hubiera repetido el escándalo que rodeó la reunión del comité nacional. En éste hubo reparto de culpas por alianzas que resultaron ser un bloque atado en el cuello frente al abismo que un globo aerostático para hacer volar la política comiteril que caracteriza el partido de Leandro Alem. El folklore peronista se coló en sus formas en la reunión del comité nacional. Una crisis que atraviesa al partido en casi todo el país, incluida la provincia de Neuquén donde aún no se digiere qué significa eso que se declama: la renovación.
Carlos Vidal, padre del presidente del comité Provincia Alejandro, y referente indiscutido de la “guardia vieja” del radicalismo apuntó esta semana a Farizano. Fue la primera vez que alguien con la amortización política de Vidal se atreve a apuntar con el dedo, una práctica que tal vez las generaciones posteriores de políticos tienden a evitar hacia fuera pero también hacia adentro. Repartir culpas expía la responsabilidad interna, lo que genera confusión.