Concretó una brillante campaña en el fútbol italiano. Jugó en varios y poderosos clubes del Calcio pero la rompió en la Roma. Eso le valió para darse el lujo de integrar la mítica azzurra, con la cual anotó 4 goles en 14 partidos. Pero Osvaldo trasciende las fronteras de la pelota: tiene carisma, millones en el banco, una escultural novia y cintura mediática. Así, fue él mismo, vía Twitter, comenzó a preparar el terreno para desembarcar en Boca con mensajes tan bosteros como demagogos. También, cierto perfil polémico y transgresor contribuye a su popularidad. Jimena Barón, su última gran conquista sentimental, no tuvo pudor en contar públicamente un invento del futbolista para escapar de sus obligaciones en Italia y venir a conocerla y ganarse su amor. Los boquenses esperan ahora que el refuerzo estrella “no sea una mentira”.