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Berlín
El surgimiento de la fotografía puede fecharse en torno a un acontecimiento social destacado: el 19 de agosto de 1839 el invento de Louis-Jacques-Mandé Daguerre fue presentado en la Academia de las Ciencias de París con todos los detalles técnicos, y celebrado como un regalo para la humanidad.
El Estado francés había comprado los derechos a Daguerre y los entregó a partir de entonces para su uso gratuito en todo el mundo. Comenzó así la historia de éxito de la fotografía, a menudo denostada y declarada muerta, que ahora cumple 175 años con la mayor circulación de imágenes nunca vista.
El cumpleaños sirve de detonante para la realización de numerosas exposiciones en todo el mundo que miran al pasado pero también al presente, como la de la Asociación Alemana de la Industria Fotográfica, que creará un globo terráqueo gigante con imágenes enviadas por miles de personas.
“A mediados de los años 90 se supo que la fotografía cambiaría. Ahora ha llegado ese gran cambio sobre todo con las redes sociales y las llamadas photo communities. La forma en que hoy circulan las imágenes es un salto cuántico”, explica Florian Ebner, director de la colección fotográfica del Museo Folkwang en Essen.
Para Ebner, de 44 años, la fuerza de la fotografía es que cuenta con muchas caras y lenguajes. “Tiene que ver con lo periodístico, con lo privado, con lo amateur, pero también con el lujo y las fantasías hermosas”.
Ya hace 175 años la nueva tecnología del “espejo con memoria”, como se llamaba también a la cámara de daguerrotipos, generó auténtico furor. En la prensa de la época se habla con ironía de la “daguerrotipomanía”. Los ateliers fotográficos surgieron en todas las grandes ciudades y se comenzó a fotografiar las construcciones importantes, monumentos, tesoros artísticos y muy pronto a las personalidades destacadas.
No fue sin embargo hasta finales de los años 60 y 70 del siglo XX que la fotografía se convirtió en una forma de arte reconocida, cuando comenzaron a trabajar con ella artistas como Gerhard Richter o Sigmar Polke. En Estados Unidos los representantes del Land Art documentaban su trabajo con fotos, y también en el arte conceptual pasó a tener un papel destacado.
Los viajes fueron desde el comienzo uno de los temas al que los ciudadanos de a pie dedicaron sus fotografías, para conservar los momentos memorables.
Wolfgang Kemp, editor de una Teoría de la fotografía de más de mil páginas, cree que en la actualidad hay una revolución en el mundo privado. “El uso social se ha transformado por completo”, señala este profesor de Historia del Arte. “Antes solo se fotografiaban para el álbum los hechos destacados, para guardarlos en la memoria. Hoy las fotos sirven en general para transmitir un mensaje momentáneo. Se envían de inmediato, se usan y desaparecen”.
Daguerre, el pionero
Louis-Jacques-Mandé Daguerre fue el primer divulgador de la fotografía, tras inventar el daguerrotipo. Nació en el Valle del Oise, Francia, el 18 de noviembre de 1787. Trabajó además como pintor y decorador teatral.
La cámara más rápida del mundo
Un grupo de investigadores japoneses desarrolló una cámara capaz de captar 4,4 billones de fotogramas por segundo. Esto la convierte en la cámara más rápida del mundo. Aunque los científicos la crearon para estudiar reacciones químicas, su uso podrá extenderse a otros ámbitos que utilizan herramientas de corte con láser, como por ejemplo la medicina.
Los científicos creadores de Stamp van a usarla para mejorar el estudio de las reacciones químicas y la conducción de calor, que viaja aproximadamente seis veces más lento que la velocidad de la luz. Los equipos, formados por científicos de la Universidad de Keio y la Universidad de Tokio, trabajaron en esta cámara durante tres años y esperan continuar con su investigación tras la publicación de sus resultados.
Los científicos, además, quieren mejorar su resolución y la fidelidad de los disparos capturados, para poder utilizar la cámara en otros ámbitos, como por ejemplo todos aquellos que utilizan el corte por láser. La cámara puede detectar errores y permite que el láser los corrija, lo que sería muy útil en aplicaciones médicas. El equipo también planea reducir el tamaño de la cámara ya que el prototipo actual ocupa un metro cuadrado.