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La grieta oficial entre nosotros

Mientras el macrismo cuidó la relación con Gutiérrez, la UCR banca a Pechi en su cruzada contra el MPN.

Neuquén será escenario de un nuevo escarceo en la interna nacional de Cambiemos. La grieta abierta por los radicales con el PRO por las candidaturas para las elecciones de este año registrará mañana un nuevo episodio. Los precandidatos radicales de varios distritos llegan a Neuquén a bancar la parada que se juega el domingo el intendente de la ciudad, Horacio “Pechi” Quiroga, quien lidiará en las urnas por la gobernación.

La conducción nacional de la UCR, a cargo del gobernador mendocino, Alfredo Cornejo, con el famoso titiritero tras bambalinas Enrique “Coti” Nosiglia desplegando su bagaje desde sus oficinas de la Capital Federal, trasladará su poder de fuego interno al territorio de Vaca Muerta. En Neuquén están clavadas todas las miradas del ambiente político nacional, por la riqueza de su sótano y también por ser la primera provincia en elegir gobernador.

Mientras la Casa Rosada, preocupada por la posibilidad de un triunfo kirchnerista, mixturó el apoyo a Quiroga con un cuidado extremo por no afectar electoralmente al MPN del gobernador Gutiérrez, considerando menos dañino a sus intereses un triunfo del partido provincial que un batacazo del kirchnerista Ramón Rioseco, la UCR decidió salir a jugar sin ambigüedades por Pechi. Y no escatimó municiones contra el partido provincial.

“Si sigue el MPN, sería una ratificación de este modelo bastante endogámico, con mucho gasto corriente, poca inversión pública y más de lo mismo”, dijo Cornejo días atrás en Neuquén, a la vez que consideró al gobierno actual fruto de un “modelo semifeudal”. Melodía para los oídos de Quiroga, como la que nunca sintió de la orquesta macrista.