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La interna del MPN, en su punto más caliente

Sapag y Pereyra se enfrentaron con todo y parece que será un quiebre sin retorno. La pelea política en el partido provincial opacó al resto de las fuerzas que competirán en las primarias.

Por rAMIRO MORALES

La interna del MPN parece estar en su punto más caliente, tan caliente que amenaza con quemar a afiliados y dirigentes del partido provincial.
Se esperaba que la decisión de Guillermo Pereyra de cortarse solo y abrir un frente dentro del MPN fuera una decisión provocativa y dura, pero pocos se imaginaban que la interna estallaría como finalmente estalló.
La pelea entre el oficialismo y el sector al que representa el líder petrolero tomó tal magnitud en la semana que pasó, que el resto de las fuerzas políticas que tienen aspiraciones a una banca en el Congreso de la Nación quedó en un segundo plano.
¿Hasta dónde llegará la pelea entre Pereyra y el gobierno de Jorge Sapag? ¿Qué pasará con los heridos una vez que termine la batalla?
Una primera lectura permite inferir que se trata de un quiebre sin retorno en las filas del partido. Habrá que ver qué actitud tomará Pereyra en caso de perder las elecciones de agosto y si esta dura pelea dará pie para la creación de una nueva fuerza política por fuera del MPN o si terminará asociándose a otros que mantengan el mismo discurso. Lo cierto es que después de todo lo que se dijeron parece difícil sacarse una foto reflejando una unidad, terminado los comicios primarios.
El primer paso en la escalada de violencia verbal lo dio el petrolero, fiel a su estilo de confrontación. Tildó al Gobierno de obsecuente de la administración nacional y cuestionó hasta las políticas que vienen implementando el gobernador en materia de salud, educación y seguridad. Fue muy duro con los representantes que tiene Neuquén en el Congreso y marcó una clara línea divisoria en el partido: de un lado los que apoyan al gobierno de Cristina Fernández de Kirchner (federalismo de concertación que le llama el gobernador Sapag) y quienes están en contra.
Desde el gobierno tampoco hubo tibieza a la hora de contestar los agravios. Sapag y Pechen se encargaron de resaltar la actitud de “patotero” del dirigente petrolero y de enrostrarle un claro objetivo político de cara al 2015 de la mano del camionero Hugo Moyano, quien también abrió fuego con paros contra el gobierno nacional.
En rigor, el sentimiento kirchnerista y antikirchnerista es la divisoria de aguas de todos los partidos políticos que competirán en las primarias de agosto y luego en las legislativas de octubre, tanto en la provincia como en el resto del país.
Las nueve fuerzas de Neuquén que se enfrentarán en las PASO tienen muy en claro ese límite. Y como son elecciones de alcance nacional el tema de la adhesión o no al modelo K será determinante para que la gente vote por una u otra corriente de pensamiento.
En Neuquén, el MPN parece llevar la delantera, seguido del Frente para la Victoria y luego el quiroguismo encarnado ahora en Compromiso Cívico Neuquino. Sin embargo, los operadores políticos coinciden en que todavía no está nada dicho. Habrá que ver el desgaste (si es que lo tiene) del gobierno nacional de aquí a octubre para saber si esos puntos que pierde pueden ser aprovechados por Marcelo Inaudi y Rubén Etcheverry, aspirantes a una banca en el Senado y en la Cámara de Diputados, respectivamente, como fieles exponentes del antikirchnerismo en Neuquén.
Por lo pronto, el gobierno neuquino tiene una carta extra en la manga y que tiene que ver el futuro de la política de hidrocarburos para los próximos años. El 16 está previsto que finalmente se firme el acuerdo entre YPF y Chevron para la explotación de Vaca Muerta.
Para la provincia es importante por el nivel de inversiones que recibirá para la explotación de yacimientos no convencionales. Pero también constituirá un fuerte aval político que sumará Sapag porque, de concretarse el convenio, dejará demostrada la importancia y que no fue en vano la buena relación que mantiene con el gobierno nacional.