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La matemática de la lista Azul

Gutiérrez, Sapag y Figueroa se cuidaron de no generar grandes conflictos en torno a las candidaturas.

El MPN Azul, el sector de Sapag, Gutiérrez y Figueroa que protagonizará la interna de concejales del partido provincial, apostó a lo seguro. Por un lado, tres primeros puestos con candidatos que responden al actual esquema de poder dentro del gobierno. Alejandro Nicola, Vanina Merlo y Juan Ousset significan eso. Los dos primeros representan los deseos del gobernador y el ex y el tercero es quizás uno de los hombres de mayor confianza del vice. Una vez establecida esa proporcionalidad bien arriba de la boleta, lo otro que tenía que evitar este sector es la bronca de la militancia. A saber, que los que tienen que hacer la campaña finalmente la hagan. Era clave para el Gobierno no generar grandes disconformidades ni hacer movimientos que espantaran al “aparato”, esa base en torno al 30% con la que históricamente cuenta el partido en elecciones abiertas. Así fue que se evitaron nombres rutilantes, repentinos en su escasa participación partidaria. Esta vez, en principio, eso no sucede, si bien habrá disconformes entre los miles integrados a la militancia de la ciudad. Hay ejemplos recientes que, al final de cuentas, le terminaron dando la razón a los detractores de la recurrencia a las figuras como golpe de efecto electoral. La bancada del MPN atraviesa un momento complicado dentro del Deliberante, con una legisladora, Laura Plaza, que acaba de irse, precisamente, luego de dar el salto desde los medios de comunicación a una lista de concejales. Ahora Gutiérrez y Figueroa tienen el desafío de transformar en votos todo eso de lo que vienen hablando. Es un test clave de cara al futuro para la tan mentada “renovación generacional”, que se mete presión hace dos años pregonando que se quiere quedar con el Municipio en el 2019.