Cuando parece que la Justicia es blanda con los conductores que matan, es momento de actuar.
Hace ya bastante tiempo que el gobierno de la ciudad de Buenos Aires comenzó a retenerles el registro a los conductores que pasen un semáforo en rojo. La medida corre tanto para quienes tienen la licencia emitida por la Ciudad como para quienes la sacaron en otra jurisdicción. Cuando parece prevalecer la sensación de que la Justicia es "blanda" con los conductores que provocan muertes, este es el momento para que nuestros legisladores sancionen leyes para aumentar las penas que castigan ese delito y que los señores magistrados tengan un margen mayor para enviar a la cárcel a los responsables de los casos más graves.
La realidad hoy hay que dividirla en dos:
1) los conductores responsables de muertes en general no van a la cárcel, lo que provoca malestar en la gente y genera una sensación de impunidad; y 2) las autoridades encargadas de prevenir este tipo de accidentes, con controles permanentes con vehículos policiales circulando tanto en la Ruta 22 como en la de la Ruta 7, brillan por su ausencia.