Con esta muestra cierra el ciclo 2015 de exposiciones en el museo y es una despedida de la gestión del director Oscar Smoljan, cerrando un ciclo de trabajo sostenido desde 2004 a la fecha que posibilitó que en el Alto Valle de Río Negro y Neuquén el arte y la cultura tuvieran un emblemático edificio construido especialmente para tal fin, y que en todos estos años se sucedieran muestras de los grandes maestros de la historia del arte internacional y nacional, y de artistas actuales.
Despedir esta gestión con la muestra de Liliana Porter "encierra un cierto sabor a regreso. Es que desde la inauguración del museo, en 2004, su colección permanente cuenta con una de las creaciones más emblemáticas de esa artista sin par, la cual ha venido siendo exhibida sin interrupción por estos quince años, volviéndose absolutamente reconocible y perdurable entre los innumerables asistentes a esta sala", escribió Smoljan en el catálogo de la muestra, y agregó: "Su impronta aflora en incontables grabados, dibujos, instalaciones, objetos, proyectos de arte público, fotos, films, videos y hasta en el teatro, su más reciente y sorprendente desafío. Pero quizás sea en esta última escala de su viaje creativo donde esté la clave de lo que realmente significa el arte contemporáneo como propuesta artística, a la vez que representación, lo que entraña como actitud frente al propio hecho creativo, pero también ante la realidad que nos atraviesa".