Con la promesa del 4G, el sistema muestra otra vez la zanahoria del progreso. Es que, según las estadísticas, existen en el país unos 60 millones de aparatos en servicio y se estima que la conexión móvil crecerá 11 veces durante los próximos cuatro años. El fabuloso negocio de la telefonía móvil no para de crecer. En paralelo, el fracaso de las prestaciones hace que también aumenten las protestas.
El rubro ya no solo lidera las quejas ante Defensa del Consumidor, ahora los reclamos trepan a ritmo de inflación. Y hay un dato novedoso: más allá de las fallas del servicio, los clientes ponen el grito en el cielo porque terminan pagando sumas superiores a las contratadas. Se trata de otro esquema de maltrato de esa industria que cambia hábitos a velocidad de zapping pero da soluciones al trotecito, como un caballo viejo.