Rechazo
La ley ha recibido un rechazo generalizado en América Latina, lugar de origen de millones de inmigrantes en el viejo continente.
Por su parte, el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, calificó la disposición de «represiva».
«Una vez más se aprueba en el mundo desarrollado una medida represiva en contra de los inmigrantes ilegales, que afecta directamente a muchos latinoamericanos», afirmó Insulza, quien aludía así veladamente a las políticas contra la inmigración ilegal adoptadas por Estados Unidos en los últimos años, ante las cuales poco pudieron las naciones de América Latina.
Por su parte, Perú se quejó de la falta de diálogo con los países europeos.
«La decisión debe ser revisada y formar parte de una agenda de diálogo político entre Europa y Latinoamérica», expresó el canciller peruano la semana pasada.
También los países del Mercosur (Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay, más Venezuela que está en proceso de asociación plena, y Bolivia y Chile que son miembros asociados externos), anunciaron que buscarán establecer una postura conjunta.