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La pelea por la agenda

Por ANA LAURA CALDUCCI

Pese a las diferencias de color político, el intendente Horacio Quiroga se caracteriza por mantener una buena relación con el gobierno de Jorge Sapag. Así lo ha confirmado en numerosas ocasiones. No obstante, no ocurre lo mismo con los representantes del Movimiento Popular Neuquino en el Concejo Deliberante, quienes aprovecharon el inicio del período legislativo para intentar disputarle el control de los temas de la agenda pública al jefe comunal.
La nota distintiva fue la visita esta semana de Jorge Sobisch al Concejo, promovida por los ediles del MPN. Ese día, a la misma hora, estaba anunciada una conferencia de prensa del presidente del cuerpo, Gastón Contardi,  para explicar el proyecto oficial de aumento del boleto de colectivos.
Los concejales emepenistas, acompañados por varias decenas de simpatizantes del ex gobernador, coparon el Salón Verde del edificio y Contardi debió atender a la prensa en una reducida oficina. Mientras tanto, en la otra sala, la grande, los integrantes del bloque encabezado por Hugo Righetti ratificaban su respaldo a Sobisch con abrazos y sonrisas.
 
Desplantes
El enfrentamiento por la atención mediática y el manejo de la agenda comenzó a manifestarse a mediados de febrero, cuando Quiroga sufrió el desplante de los ediles del MPN en la presentación de la propuesta para modificar el Plan Urbano Ambiental. Entonces, los concejales del oficialismo provincial intentaron imponer una discusión sobre la autoría del proyecto que se anunciaba.
Unos días más tarde, un grupo de vecinos de Valentina Norte Rural se manifestó en la calle para pedir una extensión de la red de agua que se construye en ese sector. Los concejales emepenistas acompañaron el reclamo mediante reuniones y declaraciones a la prensa. De inmediato, el intendente se comprometió a reformular la obra.
Siguieron los pedidos de información sobre el convenio con Pluspetrol, además de la insistencia desde el MPN para que la ciudad adhiera al proyecto de gestión unificada de los residuos urbanos que elaboró la provincia. También las denuncias de la vecinal de Progreso, alentada por los ediles emepenistas, por el alto costo de las obras de asfalto. Ante cada planteo, el intendente salió responder los cuestionamientos y, en el caso del pavimento, resolvió subsidiar un 30 por ciento del costo de la obra.
Hasta el momento, Quiroga supo colocarse como el protagonista de cada iniciativa y también tuvo relativo éxito a la hora de imponer temas propios en la agenda política, como la discusión sobre “la herencia” del ex intendente Martín Farizano, la expectativa por un aumento del boleto que finalmente fue menor a lo anticipado y, más atrás en el tiempo, el debate sobre la erradicación de los lavacoches y la limpieza urbana. De todos modos, el año recién empieza.