Durante la detención, la desnudaron, torturaron y golpearon hasta desfigurarle el rostro. Luego fue encerrada en la cárcel de Bom Retiro, donde la raparon y vistieron de hombre.
La Secretaría de Seguridad Pública de Brasil informó que las heridas se produjeron después de una pelea, desatada porque Bolina habría comenzado a masturbarse en su celda y los guardias quisieron impedirlo.
El escándalo creció luego de que se conociera una supuesta declaración de Veronica, donde aseguraba que los guardias habían obrado bien. Se comprobó que había sido torturada y presionada para hablar a favor de los uniformados.