Neuquén > “Fui secuestrada en agosto de 1975 en momentos en que el país estaba envuelto en sangre, donde imperaba el estado de sitio”, sostuvo ayer Nelly Curiman durante el juicio a 23 represores acusados de delitos de lesa humanidad.
La mujer, quien militaba en el Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT) fue detenida “clandestinamente” con otros diez jóvenes durante un operativo en el barrio Sapere.
Curiman estaba embarazada de 8 meses cuando fue detenida. “Rompí bolsa en una celda” de la Alcaldía, "y mi hija nació en el Hospital Regional Neuquén", contó.
Dijo que fue liberada en mayo de 1976 por el jefe de la Policía Provincial, el teniente coronel Osvaldo Laurella Crippa, actualmente detenido en Bahía Blanca.
“Su arresto fue por error. Fue una equivocación”, le dijo Laurella Crippa.
Recordó que fue detenida en dos procedimientos ejecutados por efectivos de la Policía Provincial y Federal. Aseguró que el primer operativo se extendió por más de ocho horas, y fue conducido por el comisario Alejandro Rojas, conocido entre los militantes "como 'el terror de la militancia'". "Se lo vinculaba con inteligencia de la Policía provincial”, acotó.
Recordó que del operativo participaron entre 50 y 70 efectivos uniformados y de civil, apoyados por vehículos oficiales, y que de las once personas detenidas, sólo quedó en prisión Orlando Cancio.
Señaló que Cancio se encontraba en la alcaidía, que Javier Seminario había sido llevado a un sector de aislamiento y que el resto fue movilizado hacia las comisarías de Plottier y Centenario.
“No tengo dudas” que previo a la ejecución de los operativos, “la logística estuvo a cargo de la Policía provincial, mientras la ideológica corrió por cuenta de los de la Federal”.
Curiman aseguró también que el mayor Luis Alberto Farías Barrera, imputado en esta causa, se presentó en la prisión pocos días después del 24 de marzo.
"Estaba en la celda con mi hija y cuando Farías Barrera la vio, la tomó en brazos y mirándome dijo: 'Adónde está el fugado del padre'. Me di cuenta de que se trataba de una amenaza”, explicó Curiman.