Nadie quiere pensar en accidentes o desastres, pero estar preparado para una eventual emergencia puede ayudar a proteger vidas. El punto principal de la preparación, para prevenir emergencias, es hacer lo que sea posible, antes de que suceda un acontecimiento real.
Cabría preguntarse si una simple escalera contra incendios hubiera evitado una muerte joven.
Este tipo de incidentes que se dan en edificios de altura conllevan necesariamente a la evacuación masiva, y esto trae aparejado situaciones de pánico, confusión y estrés en los ocupantes del edificio, quienes en la mañana de un día feriado tienen que ser evacuados con lo que tienen puesto. Es duro hablar de muertes, pero es aún más duro saber que la Administración tiene la llave para construir una escalera exterior –y de esa manera reducir el número de incendios en viviendas– y no hacerlo. La mayoría de los edificios carecen de esa instalación. Tienen escalera interna, pero ante un incendio no cumple la misma función.
Si bien estas torres fueron construidas antes de que se creara el Plan Urbano Ambiental (PUA), los edificios más antiguos fueron habilitados con el desaparecido código de planeamiento urbano. Seguramente el peritaje que llevarán adelante los técnicos dirá si una escalera contra incendios hubiese evitado una muerte.