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Bariloche. La primera reunión del G20 en Argentina comenzó a sesionar ayer en el hotel Llao Llao de Bariloche, con un plenario de los viceministros de Hacienda y vicepresidentes de bancos centrales de los países que integran el foro. La reunión -a la que no se permitió el acceso a la prensa- comenzó a las 9 y terminó a las 17.
Las actividades formales iniciaron con las palabras de Ariel Sigal, jefe de Gabinete del Ministerio de Hacienda, y Demian Reidel, vicepresidente segundo del Banco Central, a cargo de la delegación argentina en el G20 junto con Laura Jaitman. Tras las palabras de bienvenida se fijaron seis reuniones intercaladas bajo el formato de “bloques de trabajo”.
Al mediodía se concretó la tradicional “foto de familia” de los asistentes al encuentro, que incluyó a los 41 representantes de los países del G20 (dos por cada uno de los 19 miembros, más tres de la Unión Europea), cinco de países invitados y uno de cada una de las 11 organizaciones internacionales participantes.
La mecánica de trabajo del G20 contempla que los representantes de los países sesionan a puertas cerradas y no hay voceros de las reuniones, por lo que la información de las discusiones son transmitidas por los funcionarios de cada país o su “sherpa”, como denominan al representante del país ante el G20, que en el caso argentino es Pedro Villagra.
Esta es la primera de las más de 50 reuniones técnicas y ministeriales que hará el G20 antes de la cumbre de presidentes que se llevará a cabo en la Ciudad de Buenos Aires en diciembre de 2018.
1500 efectivos custodian la cumbre. Hay lanchas de alta tecnología y perros.