Londres (dpa) > En un gesto histórico de reconciliación, la reina Isabel II de Inglaterra y el ex integrante del Ejército Republicano Irlandés (IRA) Martin McGuinness se dieron un apretón de manos durante una visita de la monarca a Belfast.
Se trata de la primera vez en que un miembro del grupo armado ya desarticulado se reúne personalmente con la reina británica, ya que hasta ahora la monarca, que ostenta la jefatura de las fuerzas armadas británicas, era vista por los republicanos norirlandeses como "enemiga".
El histórico apretón de manos tuvo lugar en privado durante una visita a una galería de arte a Belfast, pero después se repitió ante las cámaras. La monarca vestía de verde, el color nacional de Irlanda. En el encuentro también estuvieron presentes el presidente irlandés, Michael D Higgins, y el primer ministro de Irlanda del Norte, Peter Robinson.
McGuiness fue uno de los hombres en la cúpula del IRA que llevó a cabo una lucha armada en los años 70 y 80 por la escisión de Irlanda del Norte del Reino Unido y la unión con Irlanda. Los medios británicos también lo llegaron a calificar de "enemigo número uno del Estado".
Pero desde mediados de los años 90 trabaja por la reconciliación y es considerado uno de los impulsores de los acuerdos de Viernes Santo de 1998. Desde 2007, es el viceprimer ministro de un gobierno de coalición que integra a todos los partidos en Belfast.
"Es importante que todos reconozcamos que estamos en un lugar diferente", dijo sobre su reunión con la reina. McGuiness habló del sufrimiento de todas las partes en el conflicto y destacó la dimensión privada del encuentro ayer con la monarca.
Con su visita da un paso hacia la paz definitiva en el conflicto que dura décadas entre los republicanos norirlandeses y los leales a la corona.