Como sabemos, la presencia de vida puede cambiar muchas cosas en nuestro planeta. Y según un estudio que En un tiempo lejano, los días no duraban más de dos o tres horas. apareció hace unos días, somos capaces de alterar la velocidad de rotación de la Tierra. Caleb Scharf, director del departamento de Astrobiología de la Universidad de Columbia, en Nueva York, Estados Unidos, afirmó que la presencia de vida tiene, en potencia, la capacidad de influir en el proceso planetario a base de liberar gases como el oxígeno.
En la actualidad, la Tierra tarda cerca de 24 horas en efectuar una rotación completa sobre su eje. Sin embargo, las cosas no siempre fueron así: en un tiempo lejano, rotaba mucho más rápido y los días no duraban más de tres horas. Con el paso de miles de millones de años, los “tirones” gravitatorios del Sol y de la Luna fueron frenando esa frenética rotación terrestre, llevándola poco a poco a su velocidad actual.