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La Selección y Lio lo necesitan

Fabricio Abatte

La herida por perder el Mundial 2014 en una final “ganable”, por cómo se dio el trámite, aún está fresca y no cicatrizará nunca. De ello no hay dudas, lo dice Lionel Messi a cada rato. La obtención de la Copa América no bastaría para superar aquella desilusión ni quitarse la espina. Sin embargo, la rica historia del fútbol argentino exige lograr el título, reverdecer viejos laureles y modernizar las vitrinas que no albergan un nuevo trofeo desde 1993. Fue justo en la Copa América de Ecuador, hace ya 22 años, cuando el equipo del Coco Basile consiguió la última estrella. Dos años antes (en ese entonces el certamen continental se jugaba más seguido), la Selección mayor también dio la vuelta en Chile, la tierra donde el Tata Martino y sus dirigidos esperan ahora cortar la larga sequía.
Los antecedentes son alentadores en el país trasandino: allí la albiceleste ganó las últimas cuatro copas América que jugó. El optimismo no se reduce a una cuestión estadística: Argentina tiene claramente el mejor plantel del certamen y al número uno del mundo en sus filas. Entonces, imposible no ilusionarse con la gloria. También necesita un título con la Selección la Pulga. Al crack que acaba de ganar la Champions con el Barcelona, que tiene el récord de conquistas entre futbolistas criollos, le hace falta obtener algo serio con la Selección. Es su cuenta pendiente para acallar definitivamente a sus detractores que sostienen que con Argentina no rinde igual.  Y a Martino también le vendría bárbaro meter un logro de entrada. El ex DT de Newell’s y el Barcelona rinde examen. “Hay que verlo, tiene que demostrar”, le dijo Carlos Bilardo a LM Neuquén. Ojalá que a él, a Messi y a la Selección les vaya bien. ¡Vamos, vamos...!