La solidaridad a tiempo completo

Escuelas, comisiones vecinales e iglesias, entre otros lugares habilitados, albergan a cientos de personas que se vieron obligadas a abandonar sus casas.

Neuquén > Escuelas, comisiones vecinales, iglesias, entre otros lugares, se transformaron en pocas horas en los centros de evacuados habilitados que albergaron a aquellas personas que debieron abandonar sus casas tomadas por el agua o porque implicaban un alto riesgo para sus vidas.
Un grupo de boy scouts de Nuestra Señora de Luján llegó el domingo a las 20 a la EPET 5, de la calle Belgrano al 4300, para colaborar en las tareas de evacuación.
A esa hora ya había gente evacuada en la escuela, pero a partir de las 3 del lunes comenzaron a llegar más familias provenientes, en su mayoría, de los barrios San Lorenzo Sur y Canal V.
"A las 6 ya había más de 120 personas evacuadas acá", dijo Yesica Guajardo, del grupo scout. Comentó que a esa hora sólo había unos 50 colchones, más de 30 viandas y una gran cantidad de bidones de agua.
Posteriormente llegaron más viandas, "tuvimos que dividirlas porque no alcanzaban". Yesica contó que, con el correr de las horas, comenzaron a llegar más colchones, frazadas y agua.
"Aunque estaba todo previsto, la situación nos desbordó, porque a esta gente le tenés que dar contención: llegaban llorando porque tuvieron que abandonar sus casas, sus cosas, algunos perdieron todo. Es muy triste", describió.
Los voluntarios fueron testigos de cómo llegaba a la escuela la gente que podía hacerlo por sus propios medios. "Llegaban todos mojados, algunos hasta en bote", afirmó. 
Cerca de las 17 de ayer, un camión del Ejército estacionó en la puerta de la escuela y desde el interior comenzaron a bajar colchones y frazadas, lo que dibujó una sonrisa en la cara de los voluntarios y los vecinos evacuados.
Al mismo tiempo, numerosos vecinos solidarios llegaban con bolsones de ropa, pañales y calzado para donar a los evacuados.
Carolina, una mujer de 86 años del barrio San Lorenzo Sur, jugaba con su nieta Siomara (de 5) mientras repetía "ahora estoy mejor que cuando estaba con el agua hasta la rodilla en mi casa".
La mujer estaba con sus tres nietos cuando empezó a entrar el agua a su casa. "Nos trasladó Defensa Civil. Es muy triste haber perdido todo, haber dejado la casa toda mojada", contó Carolina, quien destacó la atención recibida en la escuela. "Estamos bien abrigados para pasar otra noche hasta que podamos volver a nuestras casas", aseguró. 
 
Una díficil espera
Andrea tiene 31 años, ocho hijos y uno en camino. Tiene fecha de parto para dentro de tres días y ayer estaba descansando en una de las aulas de la Escuela 289, del barrio Mudon, que se transformó en uno de los tantos centros de evacuados habilitados en la ciudad como consecuencia del temporal de lluvia. Llegó en la madrugada del lunes en un Unimog del Ejército que la rescató junto a sus hijos de su precaria vivienda, ubicada en Toma Norte, detrás de la cancha de Maronese.
“Nunca vivimos una cosa así, es horrible”, dijo Andrea visiblemente angustiada, ya que no tiene noticias de una de sus hijas, que vive en el barrio Almafuerte. Mientras veía jugar a algunos de sus hijos en los pasillos de la escuela, Andrea dijo “es horrible pasar por esto, viendo cómo la casa se llena de agua”.
Sus ojos brillan cuando responde que a su futura hija la va a llamar Bianca, y cuenta que ni bien llegó al centro de evacuados recibió la atención de los médicos del Sistema Integrados de Emergencias de Neuquén (SIEN).
La Escuela 289 albergaba ayer a más de 110 personas que debieron evacuarse y otras que llegaron por sus propios medios. Mariela Montiveros, del Consejo Provincial de Educación (CPE), era una de las encargadas de organizar el trabajo junto a integrantes de Defensa Civil provincial.
“Hasta ayer a la madrugada teníamos 102 personas de distintos barrios, Loteo Social, Toma 2 de Mayo, Cumelén, toma Espartaco y Villa Ceferino. A la mañana llegaron dos familias, por lo que llegamos a más de 110”, contó Montiveros.
Entre los evacuados había discapacitados, un chico operado del corazón y tres mujeres embarazadas, una de ellas Andrea, y las otras dos fueron trasladadas al hospital Heller.
Verónica, de 28 años, dejó su casa de la toma 2 de Mayo ayer a la noche junto a sus cuatro hijos (de 10, 8, 5 y 3 años). Vive en la parte de la barda, su casa no se inundó, pero "nos trajeron por prevención, porque por la barda estaba bajando mucha agua". "Aunque mis hijos juegan con otros chicos, una extraña la casa. Nos atienden muy bien. Esperemos que esto pase pronto", expresó.
Guillermo Rodrigo todavía no volvió a su casa. Está desde las 17 del domingo en la cocina de la Escuela 289 preparando la comida y el refrigerio para los evacuados. "Soy director del Nivel Adultos del Consejo Provincial de Educación, y la verdad es que esto de colaborar con los demás me gusta más que estar detrás de un escritorio. Hay que colaborar con esta gente que está sufriendo y mucho", afirmó.

Indalo puso diez colectivos
A pesar de no funcionar el sistema público de pasajeros, la empresa Indalo colaboró en las tareas con 10 unidades. Tres de ellas estuvieron a disposición de Defensa Civil, mientras que las restantes siete participaron de tareas en general: traslado de evacuados, colaboraciones en los centros de atención, ayuda social, etc.
Debido a las complicaciones para acceder a la empresa, la base estuvo centralizada en la Terminal de Ómnibus (Eton).

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