Neuquén > Desde la mudanza de la Legislatura al imponente edificio que ocupa en la barda, la sede histórica de la cámara de Olascoaga 560 se fue transformando en sucesivos aspectos (edilicio, funcional y presupuestario) hasta convertirse en el Complejo Cultural Casa de las Leyes, un centro dedicado tanto a la conmemoración del pasado como a la planificación del futuro, con múltiples programas artísticos y de formación académica y un presupuesto superior a los 6 millones de pesos. En 2013, la flamante institución incorporará en su agenda un programa de posgrado, orientado a conjugar la enseñanza universitaria con la política.
Desde este año, la Casa de las Leyes cuenta con una estructura administrativa propia, a cargo de la coordinadora general Alexandra Bruce. Tienen un presupuesto específico de 6,2 millones de pesos anuales, de los cuales la mitad se destina a personal. Se suma el manejo de unos 2 millones de pesos de planes de capacitación y extensión cultural que heredaron de la extinta Unidad de Programas de Extensión Legislativa (UPEL), tales como el Parlamento Infantil, las actividades de identidad cultural en el interior o los ciclos de conciertos de la Orquesta Sinfónica de la provincia. En total, trabajan allí 27 personas de planta, más los talleristas y colaboradores ocasionales.
La parte del edificio que da a la calle Corrientes sufrió una transformación extrema, mediante una obra de remodelación iniciada en 2008, que costó hasta el momento unos 3,5 millones de pesos y aún no concluye, dado que los planes para la Casa de las Leyes se renuevan día a día, al igual que la fachada. “Podemos decir que todavía está en construcción, porque aún seguimos inventando esto como un complejo cultural”, confió Bruce.
Monumento histórico
Todo comenzó con la Ley 2533, de 2007, que declaró al edificio como monumento histórico, por iniciativa del entonces vicegobernador Federico Brollo y la ex secretaria legislativa Graciela Carrión de Chrestía. Si bien la norma sólo establece preservar el casco original y añadir una plaza, con la gestión de Ana Pechen, se resolvió también reabrir la biblioteca, a la que luego se sumó un moderno salón de exposiciones y conferencias. “En abril de 2011, se inaugura la biblioteca con el salón y ahí me hago cargo yo, para ver cómo hacer funcionar esta Casa de las Leyes y sus espacios”, recordó Bruce.
Contó que ella venía de “la famosa UPEL, que ya no existe y era un área que dependía de la Presidencia, con personal político”. Ese equipo se fundió con el personal de mantenimiento que había quedado en el viejo edificio y luego agregó nuevas funciones. Actualmente, el complejo cuenta con un departamento cultural y se está armando la estructura del departamento formativo, que contará con un área universitaria a partir de 2013.
“Vamos a articular con la Universidad del Comahue para hacer con ellos una formación de posgrado en todo lo que tiene que ver con Gestión Pública y lo primero que vamos a hacer es una Diplomatura”, dijo.
Formación de jóvenes
Explicó que existe “una preocupación muy fuerte de la doctora Pechen desde que inició la actividad en 2007, que es la formación de los jóvenes”, porque entiende que “hay que cambiar la forma de hacer política y fomentar el diálogo con formación teórica”. El mismo fin, indicó, tiene el programa de capacitación Jóvenes Líderes que se implementa desde mayo en la Casa, con alumnos becados del interior de la provincia.
Además, en 2013, la Casa de las Leyes incluirá un programa de formación en ciencias para docentes de primaria y secundaria, también en convenio con la Universidad.
En el plano edilicio, se está por licitar la última etapa de remodelación, que incluye el recambio de pisos, cañerías, cortinas y tapizados en mal estado del casco histórico. Esa obra se iniciará a fin de año, con un plazo de 4 meses, y la meta es inaugurarla como museo con visitas guiadas para el 20 de junio. “Va a haber un sistema de luces especial en lo que era el recinto para hacer una muestra de las imágenes históricas”, acotó la coordinadora.
Remarcó que el término “complejo cultural” alude a esta posibilidad de seguir ampliando el proyecto original con nuevas actividades: “podemos decir que, en la Casa de las Leyes, hay una idea que está en parte escrita y hay otra idea no tendría que tener nunca fin”.