Nueva York
Una langosta se salvó de ser cocida en un restaurante de Long Island para terminar siendo la atracción principal del local. El crustáceo tienen 95 años de edad y pesa unos 10 kilos.
Steven Jordan, dueño del restaurante Granja de Langostas, contó que no pudo cocinarla, porque los clientes preferían sacarse fotos con ella antes que comerla
Los mozos del local también tenían curiosidad sobre el animal gigantesco. Uno dijo que debió hacer mucha fuerza para levantarla.
El comercio es popularmente conocido por vender especímenes realmente grandes y llamativos, pero la aparición de éste batió todos los récords.
El comerciante indicó que es natural encontrar langostas de gran tamaño. De hecho, precisó que él ya había comprado piezas de hasta cinco kilos, pero aclaró que es muy raro hallar una de 10,5 kilos de peso. La última vez hay que remontarse a diez años atrás, agregó.
Ante el interés público, Jordan decidió donarla al acuario de Long Island. “¡Es como un dinosaurio! Allí van a cuidarla bien”, afirmó.
Un grupo de biólogos consultados por la cadena televisiva CNN observó fotografías del animal y estimaron que, por el tamaño y el peso, la langosta gigante podría haber vivido unos 95 años.
Los científicos saben que estos crustáceos pueden vivir hasta 100 años, aunque es algo bastante excepcional y que se da especialmente con aquellos que viven en el fondo del mar, y que rara vez entran en contacto con el hombre.