Por Ramiro Morales
La puesta en escena de una falsa disyuntiva, sí o no a la empresa de colectivos en la ciudad de Neuquén, con el ulterior descrédito para unos y probables beneficios electorales para otros, continuó en un tránsito enconado entre dirigentes y candidatos a intendentes que recurren a todos sus recursos para salir de esa virtual figura de laberinto.
La semana también tuvo otro condimento más a largo plazo vinculado con el protagonismo que conserva la provincia de Neuquén en la diagramación de la política energética petrolera y gasífera a nivel nacional, una de las pruebas que, en su momento, debió sortear la actual gestión de gobierno provincial.
"La verdad que no es usual que la Argentina tenga protagonismo en la tapa de The New York Times, y mucho menos del sector energético. La nota habla del enorme futuro que tienen las empresas energéticas en la región". La declaración del ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, sintetiza la euforia que despertó la visita de la presidenta Cristina Fernández a Nueva York donde mantuvo reuniones con empresarios quienes anunciaron y confirmaron inversiones en las áreas gasífera, petrolera y producción de electricidad.
Los yacimientos no convencionales
En términos de futuro mediato la novedad impacta en la provincia de Neuquén que en la última parte del año aplacó los emergentes de las disputas políticas a nivel provincial que dieron seguridad y continuidad, también se aseguró en lo inmediato ingresos financieros que permitan mantener un gasto estatal que es fundacional al sostenimiento social. Los ingresos extraordinarios de la primera gestión del gobierno de Sapag por la renegociación de las concesiones hidrocarburíferas dejarán un vacío en esta nueva gestión que probablemente será ocupado por aquellos que trae la explotación de yacimientos no convencionales.
Consultoras internacionales indican que el país está en condiciones de convertirse en el tercer productor mundial de gas no convencional si continúa en la senda de captación de las inversiones necesarias para la incorporación de las modernas tecnologías de extracción. Es tecnología de alto costo que sólo se puede incorporar si es que existe un esquema de precios más alineado con los valores internacionales que el que existe para los productores locales que abastecen al mercado interno, con precios fuertemente regulados.
¿Cómo se logra sortear el cerco de la regulación mirada con una lupa hipercontroladora que pretende mantener la inflación bajo control? El gobernador contestó esta pregunta, en alguna oportunidad, con su conceptualización de federalismo de concertación. La Presidenta reconoció su constancia cuando se lanzó el plan petróleo, gas y refino plus, cuyo derecho de autor se le endilga al neuquino. La prensa económica especializada indicó que en los últimos contratos que se aprobaron tienen precios que oscilan entre los u$s 4,5 y u$s 5 por millón de BTU frente a los valores de u$s 1,50 y u$s 3 que cobran las petroleras por el gas “tradicional” que entregan al mercado interno.
De todas formas todavía quedan trabas porque las empresas se toman las garantías para que sus millonarias inversiones no terminen enfrascadas en decisiones políticas surgidas de la necesidad de derivar el gas al mercado doméstico para garantizar el consumo domiciliario a precios baratos. El bautismo que tuvo Cristina Fernández en la meca del capitalismo mundial tendrá efectos, probablemente en medidas que derriben esas barreras de reticencia que aún existen.
Las empresas que confirmaron inversiones fueron Exxon Mobile, Apache Corp., AES y Pan American Energy por cifras que rondan los 1.150 millones de dólares, de los cuales unos 120 millones de dólares se “enterrarán” en la cuenca Neuquina.
En el corto plazo se prevé inaugurar la destilería de la empresa Petrolera Argentina en Plaza Huincul sitio donde se inauguró la última planta de refinación en el país en el año 1978 inscripta justamente en el programa de refino plus.
La “solución”, a un mes de las elecciones
La ciudad de Neuquén renovará intendente y la carrera hacia el despacho del segundo piso del edificio de la calle Roca y avenida Argentina tiene una valla de difícil salto. En forma intencional o por exceso de confianza en antiguos aliados y actuales adversarios, la definición de uno de los principales servicios que tiene la Municipalidad está a la deriva, justo en plena campaña electoral. Para el usuario del servicio, el debate es bueno porque deja en evidencia la falta de ideas que se encubren en la mediatización de apuntar con el dedo acusador a otro. Hace tres años, el Concejo Deliberante se desligó del proceso de redacción de pliegos para llamar a licitación para la prestación del servicio. El ejecutivo instrumentó el llamado, se presentaron dos empresas y la actual concesionaria es la que resultó beneficiada. El intendente sostiene que como se le dio autorización en su momento ahora puede adjudicar el servicio porque en la última y diezmada sesión hubo ocho votos contra tres de los 18 concejales y por eso firmó el decreto. Los concejales (antes aliados y ahora adversarios) saltaron como leche hervida y anunciaron que irán a la Justicia porque se necesitaban doce votos y ponen en el tapete lo que dice la carta orgánica. Claro, pero hace tres años la autorización sí tuvo los votos, para que el trabajo pesado lo haga otro. La empresa, en definitiva se encontró que hace tres años que trabaja sin contrato fijo, se lo renuevan cada tanto, y por eso fue a la Justicia para que esta le diga si el decreto firmado por el intendente Martín Farizano es legal.
En el medio se desarrolla la campaña electoral. Hay candidatos que tienen “la solución” y los más sinceros dicen que es un problema que tiene que ser resuelto por el aquí y ahora, y viran sus ideas hacia cuestiones cotidianas. Habrá que ver si el 23 de octubre los neuquinos podrán ir a votar en colectivo.