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¿Qué es el “yo erótico? ¿Cómo se lo descubre? Nuria Jorba, una sexóloga clínica española y terapeuta de parejas tiene las respuestas.
Entre las preguntas y las respuestas básicas, Jorba hace un punteo de tres dudas y marca un camino. Conocelas.
1. ¿Cómo sos de erótico/a?
Para conocerlo debés conectar con tu cuerpo, conseguir aceptarlo, quererte, verte en el espejo y amarte, si no es así tus complejos y vergüenzas bloquearán tu erotismo. Después se trata de potenciarlo.
¿Te preguntaste alguna vez cómo te sientes erótico/a? Hay personas que lo consiguen con el olor, con un buen perfume, otras a través de la vestimenta, otras con la actitud... Buscá tus puntos eróticos y potencialos. Una vez conseguido, debés descubrir tu cuerpo a nivel de estímulos: qué es lo que te estimula, en qué partes del cuerpo tienes más sensibilidad, cuáles son tus principales zonas erógenas... Dibujá un mapa corporal e identificá tus puntos clave, y cómo te gusta que sean estimulados. Y por último es el momento de adentrarte en tus fantasías. ¿Te gusta fantasear? ¿Tienes claros tus gustos sexuales? Este aspecto es bastante abstracto y difícil de definir, pero se trata de descubrir tu mente erótica. Hay personas a quienes les gusta fantasear y hay otras a las que no. Hay quienes tienen gustos muy claros y otros que deben descubrirlos.
-2. ¿Sabés seducir?
En este punto te estás exponiendo al otro; es el bloque en el que tu erotismo lo muestras a otra persona y se inicia la seducción. ¿Tendés a ser seductor/a con la mirada, o quizás con las palabras?
Conocer tus puntos fuertes te ayudará a tener seguridad en este ámbito, porque exponernos ante la mirada crítica y el posible rechazo del otro no es nada fácil para nuestra autoestima. Por lo tanto, primero tenés que descubrirte, saber cómo te acercás y conectás con la persona que te gusta. Y después aprender a gestionar el rechazo si se da la situación; no vivirlo como algo personal ni iniciar un sinfín de ataques y críticas hacia vos mismo/a.
-3. ¿Cómo te comunicás con el otro?
Por último tenemos el bloque de la relación. Aprender a bailar con el otro, sexualmente hablando, es un punto clave de tu yo erótico: saber qué juegos eróticos te gustan, con qué te sentís cómodo/a, cómo obtenés el placer, cómo conseguís conocer el cuerpo de tu pareja sexual y hacerlo disfrutar, y cómo te comunicas sexualmente con el otro. Todos estos factores son puntos esenciales para tener un yo erótico fuerte, trabajado y que sabe conectar.
Como verás, en principio toca centrarte en vos mismo/a. Después, reflexionar en cómo te vinculás con el otro. Y, al final, pensar en cómo vivís positivamente el encuentro y le sacás partido. Se trata de escucharte, de darte un tiempo para descubrirte, de saber hablar con tu sexualidad, con tus deseos, con tus miedos e inseguridades y saber encontrar tu yo erótico en todas sus facetas.