ver más

Las cuotas, pan para hoy y...

Luis Sartori

Basta ver los enormes avisos de los híper con esos titilantes porcentajes de rebajas en letras rojas y cuerpo gordo, impensables en una economía sana. Esas propagandas son la zanahoria delante del burro (con perdón de la palabra, y de la metáfora). Y en tiempos de dólar blue, los consumidores de a pie nos resignamos a seguir esa zanahoria. Por eso salimos a comprar los días de quitas atractivas de hasta el 25%; o cuando el carrito se nos aliviana un 10 o 15% porque sacamos la tarjeta del híper predilecto; o cuando nos ofrecen 1 gratis si compramos 2; o también cuando nuestra tarjeta de crédito nos seduce con esa rebaja exclusiva que se suma a las otras.
Encima, y sobre todo, han regresado las cuotas anuales sin interés, hijas de la alarma empresaria  porque la inflación venía colocando el consumo en punto freezer. Neuquén primereó en el tema; después le siguió el plan nacional.
Esa buena reacción de la provincia tal vez explique en parte por qué acá se sostiene la demanda de bienes cuando en el resto de la Argentina viene en caída. El todavía tranquilo efecto derrame de Vaca Muerta, quizás, sea otra de las respuestas.
Arrancó octubre y la apuesta ahora es el Día de la Madre, que siempre mueve hacia arriba las ventas. Luego vendrán las fiestas de Fin de Año. Pero antes y después del tercer domingo festivo de este mes, la gran pregunta es si la economía -en general- recupera glóbulos rojos o mantiene en alza riesgosa el nivel de los blancos.
Su fortaleza o debilidad será en verdad lo que defina si seguimos peleándole a la inflación con las cuotas, casi siempre una lucha desigual que, como bien sabemos, es pan para hoy y hambre para mañana.