En Neuquén, y como antesala de la puja de estatales, el gremio liderado por Guillermo Pereyra aceptó una fuerte baja de los salarios de sus trabajadores en un acuerdo con las petroleras para evitar despidos masivos en un sector en crisis. El gobernador Omar Gutiérrez adelantó que el 15 de este mes habrá una primera reunión con ATE, ATEN y UPCN. Y si bien no hay pauta oficial de la suba que podría otorgar, los sindicatos ya anticiparon sus pretensiones. Los docentes irán a la mesa con reclamo de un 40 por ciento de aumento. El mismo número pretenden los judiciales.
Con un clima financiero complicado para la provincia -se pidió un crédito de 113 millones a fines del año pasado-, con el dato de inflación local 2015 de 24,9% y con el mal antecedente de los estatales metiéndose literalmente por la ventana a la Casa de Gobierno, el horno no está para bollos.