ver más

Las Pymes petroleras y la búsqueda de soluciones

Por CECILIA SOBERÓN

Varias empresas de Plaza Huincul acompañan a la cámara empresarial CEIPA en su lucha por la reglamentación de la ley conocida como “compre neuquino”. Esta norma establece beneficios concretos para las empresas que corroboren su condición de neuquinas en el caso de una licitación. El motivo por el cual el poder político consideró importante darles ese beneficio es que mantienen una buena porción de trabajadores ocupados en la industria hidrocarburífera, es decir, para mantener la paz social.
Pero el avance de estas gestiones ante el gobierno provincial para su implementación es lento y en el camino quedan varios negocios, es decir contratos que generan trabajo, en manos de otras empresas.
 
Justificación
El avance lento de estas gestiones tiene una justificación más legal que jurídica. Cualquier habitante del suelo argentino tiene el mismo derecho a trabajar que el otro. Es decir que para la constitución nacional de nada vale que una persona sea o no neuquina para trabajar en Neuquén.
Por otra parte la industria de los hidrocarburos está llena de tiburones que tienen poder y que tienen mayores recursos económicos a raíz de ese poder. La lucha de las empresas pequeñas es desigual, claro, pero la única esperanza de estas pequeñas y medianas empresas es la presión que pueden ejercer desde el gobierno entonces están de destinadas al fracaso.
Porque lo único que mueve a las empresas petroleras es el dinero y en mucha menor medida a las cuestiones políticas que resultan interesantes solamente cuando se relacionan con dinero.
 
Camino difícil
El camino, tal vez más difícil para las Pymes, es la búsqueda de soluciones propias al problema que viven. No pueden permitir que la baja rentabilidad las deje al margen de la adquisición de nueva tecnología, de capacitación de su personal, entre otros males. No es posible que nada se pueda hacer con relación a la imposibilidad de mejorar los costos cuando ya se encuentran dentro de un contrato.
La suspensión de las licitaciones y la aplicación de la ley de compre neuquino no son más que parches para una situación que será reiterativa en el tiempo si no mejoran las propias empresas. La solución deben buscarla en su propio organismo, en mejorar su capacidad de asociatividad y en la fuerza que puede darles esa unión.
El artículo 9 del documento de la Ofephi también les da un margen de negociación a nivel nacional pero tampoco es la panacea. Porque defiende a todas las Pymes, no sólo a las neuquinas.