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Leuco, la TV y las redes

La televisión fue, desde siempre, un reflector de la sociedad. No una isla. Algo parecido ocurre ahora con las redes sociales. En uno y otro lado, la carga de violencia que mostramos debería encender una alarma y hacernos meter un freno, empezar a cambiar algo, entender que estamos mal y vamos peor. Pero no pasa. Al contrario, usamos los medios que tenemos a mano para cebarnos, para escupir las broncas y sumar leña al fuego.

El sábado a la noche la TV mostró cómo nos estamos tratando, siempre al borde del estallido. Reunidos en una fiesta, los Martín Fierro de la Radio casi terminan a las piñas. Hubo guerras dialécticas, encontronazos cara a cara, insultos. Desprecio. Por el otro, por el que piensa distinto, por el que encima tiene el tupé de expresarlo.

La violencia siguió al otro día, cuando la polémica por la reacción de Diego Leuco copó, otra vez, la TV y las redes. A favor y en contra, la mayoría de los mensajes y opiniones sumaba otra cuota de violencia. “Las redes son una cloaca”, se suele escuchar. Como si fuese su culpa y no la nuestra, la de los que las usamos. Y cuando intentamos escuchar algo un tanto más esclarecedor en la TV, con gente más preparada para comunicar, panelistas y hasta especialistas ayudan poco y nada. Un psicólogo dijo que la reacción de Leuco de ir a buscar al que insultó a su padre para agarrarse a trompadas es “humana”, entendible, que nadie lo puede criticar. Así somos. Una panelista aportó que defender a los que queremos es una cuestión “ancestral” que demuestra que “tenemos sangre en las venas”. Así nos va. ¿Qué pensarían uno y otro si el que insultó desubicada y agresivamente a Leuco padre fuera una mujer? ¿Sostendrían que un ser “humano” y con “sangre en las venas” debería ir a ajusticiarla para honrar a nuestros ancestros? Violencia es mentir. En TV o en las redes. Ojalá nos demos cuenta a tiempo.

La polémica en los Martín Fierro generó opiniones y mensajes con una cuota de violencia.