{# #} {# #}
Las orejas de los perros requieren de cuidado y limpieza, sobre todo cuando el animal pasa la mayor parte del día en el jardín y juega mucho sobre el césped. Estudios realizados señalaron que uno de los motivos principales por los que se acude al veterinario es por infecciones en el oído, por lo que higienizar sus orejas es una obligación.
Quizás pueda parecer una tarea difícil puesto que son zonas que a los canes no les agrada que les manipulen, por eso hay que tomarlos con cuidado y muy suavemente. Una vez que se está en contacto con la zona a limpiar, hay que pasar un algodón embebido en desinfectante una o dos veces para quitar todo tipo de suciedad acumulada. Cuando se hace este paso se va observando al mismo tiempo si no hay pelos dentro de las orejas, porque hay razas que necesitan que sus oídos sean higienizados con más frecuencia que otras. Si existe una cantidad de pelo notable, es necesario que el veterinario se ocupe de quitarlo. Si se rasca demasiado los oídos o tiene un olor extraño, o bien se notan más rosados o de color rojo e inflamados, puede tratarse de una infección provocada por la picadura de algún insecto y posiblemente necesite antibiótico.
En cuanto a la limpieza propiamente dicha, hay que quitar además la cera, lo que permitirá también ver mejor el estado de cada oído. No uses cualquier producto para este tipo de higiene (consultá con el veterinario) y la limpieza hacela con algodón o una gasa, que es mejor porque no despide pelos. También es importante que tus manos estén limpias y desinfectadas. Lo primero que hay que hacer es echar el líquido en el oído y darle un masaje exterior suave para que se expanda por toda la zona a limpiar. Y luego, sí, pasar el algodón o la gasa (tiene que estar seco), tratando de profundizar la higiene lo que más se pueda.
Con suavidad: Si lo hacés vos, no pierdas de vista que a tu mascota puede molestarle: tené delicadeza.
Cuidado con la otitis. Por Sergio Gómez (veterinario)
La otitis, es decir la inflamación del conducto auditivo, puede afectar a perros y gatos de cualquier raza y edad, pero hay algunas que son más susceptibles y tenés que prestar especial atención: los perros de orejas péndulas, como el cocker, beagle y labrador, el shar pei que sufre de un canal auditivo estrecho y otras que tienen pelos en la oreja, como el caniche. Todas ellas están predispuestas a la otitis por poseer menor ventilación del oído y acumulación de cera. Por eso es importante, principalmente en estas razas y en todo animal que alguna vez tuvo otitis, realizar semanalmente limpieza de oídos con algodón y alcohol boricado o con clorhexidina, que es bactericida, antimicótica y ayuda a remover la cera. Si ves que tu perro sacude la cabeza, se rasca los oídos o tiene “olor a queso”, llevalo al veterinario para que lo revise y realice el tratamiento adecuado.