El boom cervecero no pasa de moda y ante una actividad en franca expansión, el Deliberante quiere fijar nuevas reglas. El principal cambio que se contemplaba era enviar al parque industrial a las fábricas que trabajan a gran escala, aunque los productores llevaron propuestas de modificaciones al boceto de ordenanza entre las que contemplan que la cantidad de litros elaborados no sea determinante para la mudanza.
El Deliberante discutirá la iniciativa en forma abierta con la Cámara de Comercio y los productores el 1 de junio. En principio, según se aseguró, los concejales no rechazan las objeciones que recibieron.
El borrador contemplaba, entre otras medidas, que cualquier fábrica de cerveza artesanal que produzca más de 5000 litros por mes se traslade al parque industrial. Y lo justifica en el impacto que el funcionamiento de las cervecerías a ese nivel provoca en las redes de agua y cloacas. Los cerveceros y la CIC, por su parte, reclamaron que el Municipio contemple las inversiones ya realizadas y el costo de una mudanza forzada. Y, para evitarlo, le sugirieron al legislativo que se consideren otros factores, como garantizar alta calidad del producto, a la hora de determinar si se extienden las habilitaciones en los emplazamientos actuales.
Desde el Deliberante aseguraron que la ordenanza no busca prohibir la actividad ni poner trabas en su desarrollo, por lo que garantizaron que el sector será escuchado en el debate ampliado, en el que se terminará de pulir el proyecto que se someterá a votación.
La futura norma también impondrá nuevas restricciones a los centros de recarga, que se multiplican en el centro y los barrios a medida que la cerveza artesanal le va ganando terreno a las industrializadas.