Por Liliana María Calanni (*)
¿Por qué enfermedades infecciosas milenarias, tales como la tuberculosis (TBC), no sólo no han desaparecido sino que han re-emergido en lugares donde se las consideraba casi erradicadas, como es el caso de países desarrollados, y aumentado en forma desmesurada en países en vía de desarrollo? No hay una única explicación, ya que son varios los factores que contribuyen a que esto suceda: pobreza, marginalidad, escaso o nulo acceso a los sistemas sanitarios, hambruna, desnutrición. Pero también hay otras causas muy importantes de mencionar, como es la aparición de la pandemia del HIV/Sida y, en menor grado, la presencia de enfermedades o tratamientos que son indispensables para el manejo de determinados pacientes, pero que les disminuyen las defensas a corto, mediano y/o largo plazo. Tal el caso de trasplante de órganos o de medicamentos inmunosupresores para controlar diferentes escenarios en el contexto del avance de la medicina y de la sobrevida del ser humano.
La infección por HIV continúa siendo el principal factor de riesgo para desarrollar tuberculosis, siendo éste cinco a diez veces mayor en pacientes HIV (+) que en la población general. La infección por HIV aumenta significativamente el riesgo de progresión de TBC latente a enfermedad TBC.
La tuberculosis puede ser tomada entonces como el paradigma de una enfermedad infectocontagiosa que podría haber desaparecido, meta que muy difícilmente se logrará, excepto que se pueda optimizar la accesibilidad de la población mundial a condiciones de vida y salud adecuados, las que son indispensables para el bienestar del ser humano. El control de la pandemia de HIV/Sida, sin dudas colaborará enormemente a la disminución de la incidencia de TBC, así como el desarrollo de una vacuna que pueda ser más eficaz que la actualmente disponible para la prevención de la infección, investigación a la que afortunadamente se destinan importantes recursos económicos.
(*) Médica especialista en Infectología. Jefa del Servicio de Infectología del Hospital Provincial Neuquén Dr. Castro Rendón. Vicepresidente de la Sociedad Argentina de Infectología (Sadi).