El escenario político
En términos estrictamente políticos, el escenario provincial mostró la normalización de la conducción partidaria en el Movimiento Popular Neuquino. Hubo también otro gesto a tener en cuenta que para algunos interesados se vio como un aceleramiento de definiciones y para otros como una muestra que los estilos políticos mutan. El flamante presidente del MPN, el ex gobernador Jorge Sobisch, no enarboló en forma decisiva la bandera de la precandidatura a gobernador, usó eufemismos y metáforas para no decir nada cuando se le pidió una definición específica. Algunos observadores interpretan que sus aspiraciones se enfriaron tras observar el dictamen de las urnas en las elecciones partidarias del 15 de agosto, que, si bien lo dieron ganador no tuvieron el resultado que esperaba. Otros dicen que optó por la prudencia para no competir a mitad de mandato con el actual gobernador quien no oculta su intención de usar el mecanismo constitucional que lo habilita para repetir un mandato de 4 años. Es que la lista Blanca cosechó en términos objetivos una cantidad de votos bastante similar a la Naranja, aunque ésta fue sin un líder y sólo apalancada por las acotadas potenciales políticas de una treintena de intendentes y presidentes de comisiones de fomento de localidades con pocos habitantes y, por ende, afiliados. Más allá de que fehacientemente provoque la actitud del ex gobernador, quedan dos semanas para las elecciones de San Martín de los Andes que oficiarán como el tercer test electoral que tendrá la gestión de Jorge Sapag después de la renovación de concejales en la ciudad de Neuquén y la de autoridades partidarias del MPN. Hay dos elementos de peso en esa elección para el mandatario. Él tiene domicilio en esa ciudad y quien resulte ganador deberá completar el mandato de su hermana, Luz Sapag, quien murió trágicamente el 7 de julio, pocas horas después de haber aceptado ser la candidata a presidir el MPN y obtener el aval del gobernador. La apuesta del Gobierno será la continuidad de Cristina Frugoni quien fue elegida por Luz Sapag para ser su segunda, en la titularidad del poder legislativo municipal. Hasta ahora se realizó una campaña muy respetuosa pero la maquinaria de todos los partidos apuntará sus cañones en la que es, con cierta probabilidad estadística, la segunda ciudad de la provincia en cantidad de habitantes.
Radicales en acción
El último gesto que se vio en la semana y que podría emular a la frase de la película El efecto mariposa: “El aleteo de las alas de una mariposa pueden provocar un Tsunami al otro lado del mundo”. “Yo cuando terminé mis dos gestiones como intendente y era candidato a gobernador, tuve un sólo candidato a intendente y era Martín”, dijo Horacio Quiroga en referencia a Farizano. No pasó desapercibida la cara inexpresiva (inusual en su personalidad) que tuvo Quiroga cuando fue al tradicional desayuno de ex intendentes y debió saludar a su sucesor y recibir un presente. Es que Farizano al frente de la coalición le dio la bendición a Mariano Mansilla, concejal del UNE, y enemigo ideológico consumado de Quiroga. El ex intendente quería volver a ser gobernador, convocó a elecciones muy anticipadas y Farizano le salió al cruce y le ganó, ahora prueba con volver al municipio pero las puertas de la UCR están trabadas del lado de adentro. La frialdad de quienes fueron socios durante cuatro años podría provocar efectos el año que viene, muy difícil de predecirlos.
La semana de gestos tendrá su plato fuerte hoy en el palco que se instalará sobre la calle Mitre que compartirán el gobernador Jorge Sapag y el intendente Martín Farizano en el 106ª Aniversario de la capitalidad de la ciudad de Neuquén. Son los únicos candidatos formales a la gobernación para el año que viene.