En un artículo publicado en España por web de la revista Muy Interesante, 218 universitarias de Japón, Noruega e Italia fueron reclutadas para evaluar el atractivo de una serie de rostros masculinos divididos en dos categorías: expresión neutra o sonriente. Las jóvenes se vieron en la obligación de elegir con cuáles de los rostros estarían dispuestas a comprometerse en una relación a largo plazo y, es más, con qué rostro sería capaces de terminar en matrimonio. Por el contrario, debieron decidir con cuáles se quedarían si la relación fuera temporal o para unas citas casuales. Los resultados de la evaluación demostraron que los hombres sonrientes fueron vistos como los "futuros mejores maridos", esto es, la mejor elección de cara a una relación estable.
218 universitarias de Japón, Noruega e Italia fueron reclutadas para la investigación.
En la segunda parte del estudio -dice Muy Interesante-, 71 estudiantes universitarias tuvieron que clasificar las mismas caras sonrientes o neutrales para averiguar qué cualidades consideraban más adecuadas según el tipo de relación: a corto o largo plazo. Las participantes calificaron los hombres con caras sonrientes como menos masculinos y menos maduros pero mucho más dignos de confianza.
El ejercicio de la felicidad
Los neurotransmisores llamados endorfinas se liberan cuando sonreímos. Son activados por los movimientos de los músculos de la cara, que son interpretados por el cerebro, que a su vez libera estas sustancias químicas. Las endorfinas nos hacen sentir felices y también ayudan a bajar los niveles de estrés. Inclusive, fingir la risa o una sonrisa funciona ya que el cerebro no distingue entre lo real o lo falso y actúa de la misma manera.