En ese sentido, Fernández afirmó que el lock out agrario "ha generado un enorme daño al funcionamiento económico del país, producen desabastecimiento, además de un conflicto paralelo con los transportistas de cereales, que es gente quiere trabajar y que se ve impedida de hacerlo, precisamente por el lock out del campo". "Yo espero que en algún momento la sensatez se recupere y podamos seguir trabajando en otros temas", ya que "la Argentina tiene una extrodinaria oportunidad", agregó Fernández.
El jefe de Gabinete descartó además la posibilidad de retomar las negociaciones por las retenciones móviles implementadas desde el último 11 de marzo junto a las cuatro entidades agrarias (CRA, FAA, Sociedad Rural y Coninagro): "La Presidenta (Cristina Fernández de Kirchner) ya lo ha dicho, hay que dar una paso adelante, dar vuelta la página y empezar a hablar del otros temas", enfatizó